Busca lo que no encuentres

domingo, 5 de enero de 2014

CAPITULO 66

Había perdido la cuenta de los días que llevaba encerrada en ese lugar. Cuando me desperté después de esa primera tortura me encontré con que alguien me había vendado los muslos y los había intentado curar aunque no muy bien. Pensé por un segundo que tal vez ese hombre no era tan malo como parecía. ¿Por qué no puedo parar de confiar en la gente?

Cuando volvió me confirmó que <<solo lo he hecho porque no quiero que mueras desangrada. El objetivo es hacer sufrir a McCann>>. Desde entonces dejaba pasar unas horas antes de torturarme un poquito más.

Me dolía todo el cuerpo. Era consciente de que si no me hacía algo más fuerte era para mantenerme con vida hasta que venga Justin, pero empezaba a dudar que viniese algún día. Estoy segura que me está buscando pero ¿cómo me va a encontrar? Y con este dolor… sinceramente prefiero que me mate antes de que siga haciéndome esas pequeñas heridas, porque serán pequeñas pero duelen. Duelen mucho.


- Parece que tu novio está tardando más de lo que debería.
- ¿A qué te refieres? ¿Es qué habíais calculado cuando iba a venir? – dije con el poco sentido del humor que me quedaba.
- Por supuesto que no est*upida. Pero la persona que nos facilitó que te cogiéramos ya debería haberlo conducido hasta aquí. Eso era lo planeado - ¿Sería que Faith se había olvidado de esa parte del plan? – Oh, mira… hablando del rey de roma… - me miró antes de atender la llamada - ¿Dónde coj*ones estás? … Sí, ella sigue aquí y viva. No tengo tan poco autocontrol. … El jefe se está impacientando así que trae a McCann ahora. … Está bien, aquí estaremos – y cortó.
- ¿Qué ha pasado?
- Cállate zo*rra. ¿A ti que te importa?
- Oh bueno, resulta que habéis acordado cuando me vas a matar. Si no es mucho pedir, me gustaría saber cuántas horas me quedan de vida.
- Chica lista y guerrera… lástima que debas morir. Me acaban de decir que tu novio está al caer. Solo nos queda esperar – se sentó en el suelo apoyado contra la pared y se puso las manos detrás de la cabeza para tener más comodidad.
- ¿Cuántos días llevo aquí?
- ¿Qué es esto? ¿Tú último discurso antes de palmarla? – Rió él – llevamos en este sitio 6 días y 5 noches aunque supongo que el hecho de que las ventanas estén con las persianas bajadas te haya confundido. ¿Cierto?
- Sí, no es muy fácil saber cuántos días han pasado si siempre estás en la oscuridad y no tienes un reloj a mano – él soltó una carcajada – Y a todo esto ¿cómo te llamas?
- Big Arch.
- Encantada de conocerte Big Arch, lástima que no podamos cultivar una amistad ya que me vas a matar pronto – él volvió a reír. En fin, como mínimo estoy haciendo que alguien tenga un día mejor.
- ¿Sabes zo*rrita? Si no tuviera que matarte realmente me gustaría conocerte más. Al principio me parecías una niñita de papá, mimada y consentida. Pero después de todos estos días… - paró y silbó – has aguantado el dolor mejor que muchos id*iotas que conozco, te has quejado bien poco y tienes un gran sentido del humor que nada ha podido quitarte. A demás he podido ver que eres apasionada, toda una fiera… estar en la cama contigo deba ser el paraíso – maldijo de repente – McCann ha tenido mucha suerte al encontrarte. Ahora realmente sé por qué te ha mantenido a su lado pequeña ram*era.


Me reí sin ganas y cerré los ojos. No tenía sueño pero esperaba que eso le hiciera ver que no tengo intención de continuar hablando.

En cuanto Justin llegara mi vida acababa. En estos momentos tengo sentimientos encontrados… quiero ver a Justin, realmente quiero verlo. Pero solo lo podrá ver durante unos segundos antes de que… ¿Cómo se llamaba? Big Arch me mate con esa pistola que pretende esconder. ¿Para qué narices la esconde? Ya la he visto y además, después de estos 6 días nada podría ser peor. Bueno sí, la muerte, pero creo que de alguna manera y me he hecho la idea de que este es mi final.



Debió pasar un par de horas antes de sentir alboroto. Abrí los ojos de golpe y pude ver a Big Arch hablando por teléfono en un tono muy bajito. Cuando colgó se giró y mientras me miraba mostró una sonrisa realmente aterradora.


- A llegado la hora ram*era, toca matarte. Así que ¿por qué no te levantas y vienes hacia mí para ahorrarnos una pelea? ¿Eh? – y yo obedecí. ¿Por qué no lo iba a hacer?


Cuando estuve lo suficientemente cerca de él, me agarró del brazo e hizo que mi espalda y su torso hicieran contacto. A la vez pasó su brazo izquierdo por mi cuello y con la mano derecha apuntaba su pistola a mi sien.


- Un poco típica esta pose, ¿no? – él volvió a reír.
- Lo sé, pero es la mejor. Con mi brazo te tengo completamente controlada, la pistola está apuntando en un lugar mortal y si a McCann se le ocurre dispararme, tu cuerpo me sirve de protección. Es la postura más usada pero también la más lógica. ¿No crees listilla? – asentí sin poder rebatirle en su afirmación. Pensado así tiene razón.


Se oyó un fuerte golpe y de pronto levanté la mirada. Allí en frene se encontraba Justin. En cuanto nuestras miradas se cruzaron sonrió y yo no pude evitar devolverle la sonrisa. Luego vi como sus ojos me miraban de arriba abajo y esa sonrisa empezó a desaparecer para convertirse en una expresión sería y un ceño fruncido. Sabía lo que estaba viendo. Estaba llena de vendas, sangre seca, tiritas y moratones.


- ¿Qué mie*rdas le has hecho Big Arch? ¡RESPONDE!
- Solo estuvimos jugando un poco McCann. No te sulfures – dijo este mientras apretaba aún más el cañón de la pistola en mi sien – dime, ¿Quieres ver a tu novia morir de manera dolorosa o rápida?
- Quiero verte morir a ti de la peor manera posible – Big Arch rió. Yo solo estaba ahí, sin poder hacer nada mientras contemplaba su intercambio de palabras.
- Sí… tú y yo todavía tenemos asuntos que resolver pero por el momento empezaremos matando a esta preciosidad de aquí.
- Como le toques un pelo te mato y no bromeo – Big Arch volvió a reír a la vez que cogía uno de mis mechones de cabello entre sus dedos.
- ¿Ves McCann? Le estoy tocando el pelo y sigo vivo. ¿Por qué? – Cuando reía sentía como su cuerpo vibraba – prepárate para verla morir.


Bajó la mirada hacía mí y yo cerré los ojos consciente de lo que iba a pasar. De pronto ya no lo sentí más, ya no sentía el cuerpo de Big Arch tocando el mío. ¿Ya está? ¿Estoy muerta? Pues vaya, yo creía que dolería más. Esperaba oír el sonido del disparo y luego ver una luz al final de un túnel, y ver toda mi vida pasar por delante de mis ojos. Pero nada. Solo sentía que mi cuerpo estaba en contacto con algo frío.


- ¿Gabriella? Gabriella no me hagas esto de nuevo que con el accidente de coche ya tuve suficiente - ¿Justin? Espera… ¿es qué él ha muerto también?


Abrí mis ojos rogando a Dios que no fuera cierto, que Justin no hubiera muerto como yo. Pero cuando  vi su cara enfrente de la mía se veía tan… vivo. Le acaricié y él me besó. Bueno… no sé si estaba en el cielo o el infierno pero sin duda esto parecía lo primero.


- Me has dado un susto de muerte preciosa. Pensé por un momento que el cabr*ón ese te había hecho algo serio – ¿Eh?
- ¿No estoy muerta? – susurré.
- No, por supuesto que no preciosa. Gracias a Dios que estás viva porque de otra manera no sé cómo habría sobrevivido.


Me di de cuenta en ese momento que era cierto, estaba viva. Me incorporé y miré a mí alrededor asombrándome de lo que veía. A un lado estaban Faith y Twizzy con Big Arch. Parecía que  Faith lo estaba reteniendo mientras Twizzy le estaba dando una paliza.
Miré hacia la puerta y vi a Troy mirando toda la escena con espanto y sorpresa. ¡¿Troy?!


- ¿Qué hace él aquí? – le pregunté a Justin a la vez que le señalaba.
- Está bien Gabriella, todo está bien. Él me ayudo a encontrarte, está conmigo – me besó en la frente para luego girarse hacía Troy – Bolton, ¿puedes llevártela? Yo debo de ocuparme de unas cuantas cosas aquí – estaba seguro que con eso se refería a Big Arch.
- Eh… ¿Yo? Sí, claro. Yo la cuido.


Con la ayuda de Justin me levanté pero de pronto recordé lo del traidor y miré a Faith. Debía poner a Justin sobre aviso.


- Justin, escúchame porque esto es importante.
- Luego me lo explicas Gabriella, ¿sí? Ahora he de ocuparme de
- Sí, lo sé. Quieres ocuparte de Big Arch pero mientras hemos estado aquí me ha contado cosas que deberías saber – como vi que no me iba a interrumpir seguí hablando – él mismo me dijo que logró secuestrarme gracias a alguien de tu entorno que te ha traicionado. Y también me ha dicho que esa persona ha sido la encargada de conducirte hasta aquí. Y a su vez estuvo hablando de Faith así que
- ¿Estás intentando decir que Faith te ha vendido? ¿Qué ella me ha traicionado? – Asentí – Gabriella, eso no puede ser. Seguro que solo ha querido meterte mierda en tu cabeza.
- No Justin, hablo en serio – pero él seguía negando lo que le decía. Genial, ahora confía más en su ex que en mí.

- Bolton llévatela ya, debe tener un shock post-traumático – ¿Shock post-traumático? Oh sí Bieber, vas a saber quien es Gabriella Montez una vez estemos a solas. Antes de irnos Troy se volvió hacia Justin como esperando ordenes – llévala a mi apartamento. Allí están Taylor y Danforth – después de asentir fui con Troy hacia el apartamento de Justin y en el coche por fin pude darme cuenta de algo: esa pesadilla había terminado.

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