Busca lo que no encuentres

miércoles, 8 de enero de 2014

CAPITULO 68

- Como que… ¿qué? ¿Twizzy es el traidor? – Justin asintió - ¿Por qué? Es decir… ¿lo ha confesado así sin más? ¿Qué ha pasado?
- Te propongo un trato, ¿sí? – esta vez fui yo la que asintió. Estaba ansiosa por saber qué había pasado con Twizzy – te lo cuento si tu luego me cuentas por lo que has pasado estos días. ¿Trato hecho?
- Trato hecho – sonrió y empezó a explicarlo todo.
- Como bien sabes, antes de irte soltaste la bomba de que alguien me había traicionado. No sé si lo hiciste inconscientemente o qué pero eso lo dijiste en voz alta, luego me susurraste que Faith era la traidora – sí, eso era cierto – así que Twizzy solo oyó la parte en la que tu confirmabas que había un traidor pero no oyó que creías que era Faith. Se asustó y como vio que susurrábamos pensó que me habías dado su nombre. Así que él solito lo confesó buscando mi perdón - ¡Oh Dios! Un sentimiento de tristeza me empezó a embargar ante mis nuevos pensamientos.
- ¿Twizzy está…? – no podía decirlo, no podía continuar. Sí, nos había traicionado pero le había acabado cogiendo cariño.
- Twizzy está en su casa seguramente durmiendo la mona, aunque no sé si a ese cuchitril se le puede llamar casa – suspiré de alivio - ¿Creías que lo había matado? – Asentí sin poder decir palabra – me ha jod*ido su traición, pero es uno de los pocos amigos que tengo. Es como si hubiera un marcador: Traición 1, Amistad 100 ¿Entiendes?
- Sí. Valoras más todos estos años que ha pasado a tu lado apoyándote y entregándote su lealtad que el hecho de que te haya traicionado en una ocasión, ¿verdad?
-Veo que me empiezas a conocer – dijo riendo – sí, yo no lo hubiera podido expresar mejor. Eso sí, también le he dejado claro que si vuelve a hacer algo así no volverá a tener mi perdón.
- Me parece justo.
- Y ahora diosa de la justicia, es tu turno de explicarlo todo. Punto por punto y no te dejes nada pues no pienso interrumpirte – me acomodé mejor en la cama


No tenía opción. Habíamos hecho un trato así que empecé a relatarle todo. Desde cuando estaba esperándole a él y me secuestraron hasta cuando me rescataron.


- Así que Big Arch solo estaba allí esperando a que llegaras para matarme delante de ti, pero no contó en que traerías a más personas a parte de su soplón – Las manos de Justin eran puños y podía ver sus nudillos blancos debido a la fuerza con que los estaba cerrando – pero todo ha pasado. Estoy a salvo, estoy aquí contigo. Juntos. Todo está bien.
- No, no está nada bien Gabriella. ¡Jo*der! Ya van 2. Te han intentado matar 2 veces y todo por mi pu*ta culpa.
- Oye, fui yo la que decidió seguir con eso y la que aceptó todas las consecuencias que traería consigo – le recordé.
- Me da igual Gabriella, mi madre me enseñó que no debía anteponer mi felicidad a la seguridad de alguien allegado a mí.
- Nunca me has hablado de tu familia… - le dije intentando cambiar de tema, pero creo que lo empeoré.
- No necesitas saber nada de mi familia. No tienen sitio en mi vida, por lo tanto en la tuya tampoco – eso dolía, dolía y mucho.
- ¿Ni siquiera me vas a decir si tus padres siguen vivos? Nunca me has contado nada. ¿Tienes hermanos?
- Sí – dijo Justin en un tono bajo. ¡¿Finalmente estaba hablando de su familia?! – mis padres siguen vivos y tengo 2 hermanos por parte de padre. Él rehízo su vida después de… - tomó aire como si le costará continuar – el que me metieran en la cárcel hizo de sus vidas un jo*dido infierno. Mis padres se separaron y mi padre empezó una nueva vida de la cual han salido dos hermosos diablillos – eso último lo dijo con una sonrisa en sus labios.
- ¿Cuándo fue la última vez que los vistes?
- ¿A quién? ¿A mis hermanos?
- A… todos. Tus padres y tus hermanos.
- La última vez que vi a mi madre fue hace 2 años y la última vez que vi a mis hermanos fue cuando nacieron. Me colé en el hospital pues desde mi paso por la cárcel no he vuelto a tener contacto con mi padre. Desde entonces, y aunque suene patético, he espiado a mis hermanos de vez en cuando – mi sorpresa debía ser palpable en mi cara ya que rió – sí, si alguien se ha dado cuenta de ello debe creer que soy un maldito pederasta o algo así. Yo solo… necesito saber que están bien. Necesito verlos crecer de alguna manera.
- ¿Tu madre también está enfadada contigo al igual que tu padre?
- Ya está Gabriella. Nunca hablo de mi familia, jamás. Siéntete afortunada de saber algo sobre ellos porque eso es lo único que te voy a contar. Así que ahora acuéstate de nuevo y duerme, que después de lo que ese hijo de pu*ta te hizo estoy seguro que debes recuperar muchas horas de sueño – tenía razón, estaba realmente cansada y no tenía ni pizca de hambre. Cerrando los ojos decidí que mañana intentaría sonsacarle algo más.

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