Busca lo que no encuentres

sábado, 31 de agosto de 2013

CAPITULO 6

Viernes, ¡al fin! A veces el instituto puede ser muy agobiante. El día marchó como siempre. Diversión y chismorreos con mis amigas, algún que otro roce con Sharpay, intentar ignorar a Troy y sentir como Bieber estaba a mi lado en todas las clases pese a que ni hablábamos ni nada. Era… inquietante.

Después de nuestro encuentro de hace dos días al salir de clase yo sinceramente pensé que nuestra relación cambiaría en algo. A ver, por supuesto no iríamos de amiguísimos. Habíamos cruzado ¿qué? ¿Diez palabras? Pero pensé que me saludaría o algo por el estilo. Esa fue mi intención al día siguiente. Estaba preparada para recibir un saludo de su parte o saludarle yo pero me sorprendió que él me ignorara totalmente y se sentara en el pupitre de al lado sin decir ni mú. En ningún momento me dirigió la mirada y claro, yo no iba a saludar a alguien que no me estaba mirando. Al día siguiente, es decir hoy, pasó lo mismo. Ni me miró ni me habló, así que decidí dejar el tema. Tal vez no volvería a tener una conversación con él en lo que queda de curso. ¿Quién sabe? Ya dije que será sexy y guapo, pero también es raro.




Ya llevábamos un mes con clases y sinceramente, todo era aburrido. Ya me había cansado de ver siempre las mismas caras, los mismos lugares y siempre pasaba lo mismo. Nada nuevo. Hasta hoy.

Iba caminando sola hacía casa ya que mi hermana se quedaba a dormir en casa de unas amigas aprovechando que era viernes y mañana no había clase, y cuando me quedaban menos de 5 minutos para llegar choqué con alguien. No le había visto hace un momento por lo que me sorprendió y me disculpé al instante. Al levantar la vista vi a un chico de mi edad, tal vez un poco mayor. Era de color y usaba gafas de sol por lo que no podía verle bien los ojos. No era muy alto y era delgado. Lo más destacable de su aspecto era su ropa y la cresta que se había hecho con su pelo afro, un espectáculo digno de ver. El chico no borraba esa sonrisa de su rostro, una sonrisa que me daba escalofríos. Sin ninguna duda este chico no iba a mi instituto, no vivía por el barrio ya que si no lo reconocería y la verdad es que anunciaba problemas lo mirases por donde lo mirases.

- ¿Estás bien?

Me quedé  parada. Tenía una voz… graciosa, si se puede decir así. Era aguda y, no sé, chistosa. Ni siquiera se me ocurren palabras para explicarlo. Al segundo volví en mí y respondí.

- No, tranquilo. Estoy bien. Soy yo la que no iba mirando.
- Bueno, para que dos personas choquen las dos no deben estar prestando atención. – Con todavía esa sonrisa en su rostro adelantó su mano hacia mí – me llamo Christian pero lo odio. Me apodan Lil Twist aunque mis amigos más cercanos me llaman Twizzy y siento como si te conociera desde hace tiempo, por lo que tienes permiso para llamarme Twizzy.
- Oh… ¿Gracias? Mira, no te lo tomes a mal pero no te conozco. Mis padres me educaron para que no hablara con desconocidos ni les diera información que podrían usar para cosas no de buen juicio por decirlo de alguna manera – me hice a un lado mostrando mi clara intención de irme – así que discúlpame pero tengo prisa. Qué tengas un buen día.

Y para mi sorpresa él también se echó a un lado y me dejó marchar, así sin más. Solo con una leve inclinación de cabeza. Para ser honestos me esperaba que me lo impidiera o algo. No sé pero tenía la sensación que ese encuentro no había sido fortuito, sino algo preparado. ¿Pero para qué iba a querer saber nada de mí ese chico? <<Siento como si te conociera desde hace tiempo>> ¿a qué vinieron esas palabras?


Al llegar a casa mis padres me preguntaron lo típico. Como había ido el día, las clases, si tenía muchos deberes, los exámenes y todo lo que pueda tener relación con los estudios. Al llegar a mi habitación dejé la mochila en mi cama y saqué todos los libros para ponerme a hacer algunos deberes y así tener el fin de semana libre, pero por más que lo intentaba mi mente no paraba de repetir una y otra vez el encuentro con ese chico y seguía pensando que no fue una casualidad.

viernes, 30 de agosto de 2013

UH OH

¡HOLA!
Vengo a informar que Facebook ya me funciona de nuevo :)

Y también me gustaría deciros que tengo interés por saber quien lee la novela. Ya tengo contacto con algunos de vosotros pero no con todos. 

Si tienes Twitter no dudes en seguirme y en pedirme follow back. Si tienes Facebook envíame una solicitud de amistad que yo la aceptaré. Para cualquier duda tenéis una cuenta de Ask disponible. Así que todo está muy fácil ¡Jajaja!

Y me gustaría pediros que compartáis esta novela con otras Beliebers ya sea vía Twitter, Facebook, Tuenti o como prefiráis. 

Hay algunas personas que escriben solo para conseguir comentarios o algo así (en Facebook por ejemplo quieren conseguir muchos "Me Gusta"). Yo lo que quiero conseguir es que mi novela sea leída por muchas personas independientemente de si me dan su opinión al respecto o no (todas las opiniones se agradecen).

Y por último informaros de que tengo otro blog en el que os facilito novelas en formato .pdf

Me encanta leer pero la economía no está como para comprarse libros cada día, así que en ese blog os facilito libros gratis. 

Si queréis pedir alguno en concreto hacerlo vía la cuenta de Ask. 

Yo muy de tanto en tanto voy poniendo alguno que otro pero ya aviso que tal vez no puedo encontrar el libro que deseáis.
Aquí abajo os dejo todos los links.

Silvia.


TWITTER
FACEBOOK
ASK
MI OTRO BLOG
MI PRIMERA NOVELA PUBLICADA
YOUTUBE

jueves, 29 de agosto de 2013

CAPITULO 5

Nuevo día de clase y esta mañana al despertarme ya tuve bronca. Mi hermana se empeñó en cogerme unos pantalones y digamos que a mí también me apetecía ponérmelos. Al final nuestra madre tuvo que poner paz entre nosotras y mi hermana ganó la “pelea”. Como siempre. Pese a eso la amo, no deja de ser mi hermana.

Cuando llegué a clase el profesor aún no estaba ahí por lo que me acerqué al pupitre de Kelsi a hablar con ella. Pasaron unos 3 minutos y noté unos ojos clavados en mi espalda. Al girarme vi a Bieber mirándome fijamente. ¿Qué le ha picado ahora a este? Lo normal cuando alguien te pilla mirándole es girar la cara y disimular. Sin embargo él ni se inmutó por lo que estuvimos haciendo contacto visual hasta que el profesor entró en clase y yo me fui a sentar a mi sitio, es decir, a su lado.

Durante todo el día Bieber no tuvo un comportamiento extraño como el de primera hora. A decir verdad después del almuerzo desapareció. Haciendo novillos… seguro que se cree un chico malo solo por eso.

Troy seguía tan pesado como siempre, parece ser que no aprendió la lección. Y Sharpay no dejaba de ser la repelente que era, echándome miradas de odio cada vez que Troy se me acercaba. ¿Cómo no puede entender esta chica que no quiero nada con Troy? Para ser honestos ahora mismo me cuesta creer que fui la mejor amiga de Troy y Sharpay. Nadie lo diría.

Al salir de clase me encontré a mi hermana quien me estaba esperando y juntas fuimos a casa. Estábamos a punto de llegar a cuando vi a Bieber. Eso no sería extraño si no lo hubiera visto subido a un árbol mirando por la ventana de la casa de al lado. ¿Este se cree que es un gato?

- Adelántate
- ¿Qué?
- Ya me oíste Stella. Ves a casa, tengo que hacer algo – o más bien descubrir que estaba haciendo alguien.
- Como quieras, pero si mamá pregunta por ti no pienso salir a defenderte.

Se fue a casa y yo me desvié hacia donde se encontraba Bieber. Me acerqué de manera que pudiera verle mejor pero que él no me viera. Estaba… ¿haciendo fotos? Espera, ¿Bieber estaba haciendo fotos de lo que hubiese dentro de la casa? ¿Qué…?

- Hola.

Oír esa inesperada y desconocida voz me hizo dar un respingo. Me había quedado empanada pensando en lo que estaba haciendo Bieber que no me enteré de cuando él bajó del árbol y me vio. Genial Gabriella, simplemente genial.

- Hola…
- ¿Te perdiste? – en su tono había un rastro de broma.
- Eh… no. Yo… venía de clase. Vivo justo ahí – señalé mi casa – y cuando pasé por aquí te vi – mierda, mierda. ¿Y tú para qué le dices donde vives? No si cuando quiero puedo ser realmente estúpida – ¿y que estabas haciendo tú subido ahí?
- Contemplando las vistas. Las casas de este lugar son muy altas.

Si claro. <<Contemplando la vista>>. Siguiente chiste por favor.

- Bueno, yo como que mejor me voy a casa. Mi madre me debe estar esperando.
- Me sorprendió y me gustó de igual manera como plantaste cara a Troy Bolton el otro día, Gabriella.

Me quedé parada. Esta era la primera vez que hablaba con él y oír mi nombre salir de sus labios… ¡Maldita sea! No solo él en si es sexy, su voz también lo es. Y encima hizo una pequeña pausa antes de decir mi nombre. Me giré sin saber qué decirle pero él se me adelantó.

- Hiciste bien. Se lo merecía. No me gusta ese chaval, demasiado gallito. Hasta mañana Gabriella.


Y volvió a decir mi nombre de la misma manera. Me quedé parada, pasmada, embobada durante unos minutos. Cuando quise decirle algo por el estilo antes de ir a casa enfoqué mi vista y miré a mí alrededor. Bieber ya no estaba. ¿Dónde había ido? Este chico será sexy, pero también es muy raro.

miércoles, 28 de agosto de 2013

CAPITULO 4

El día transcurrió normal, al fin y al cabo solo era el segundo del curso. Tuvimos más tarea que ayer puesto que ya no es el primer día pero no fue algo… pesado. A la hora del almuerzo me dirigí a mi taquilla a dejar algunos libros. Cuando me dirigía a la cafetería a encontrarme con Taylor,  Martha y Kelsi me topé con la “reina” Sharpay.

- Hola Montez.
- Sharpay.
- ¿Cómo va tu comienzo de curso?
- ¿Te interesa? – no podía creer que estuviera interesada en mí o en lo que me pase.
- Por supuesto. Eras mi mejor amiga.
- Era – quedó callada unos segundos para volver a hablar.
- Tú y Troy… ¿estáis liados?

Tardé unos segundos en procesar la pregunta. Cuando entendí sus palabras no pude dejar de reír. Oh Dios mío… ¿Esta chica habla en serio?

- No Sharpay. No estoy liada con Troy. ¿Por qué?
- Eso no es lo que dice él… - dijo ella con los ojos entrecerrados.
- A qué te refieres?
- Troy va diciendo por ahí que estáis liados. Yo solo quería hacerte saber que Troy ES-MÍO. ¿Lo has captado? Creí que ya te habías dado por enterada cuando rompisteis - dijo con maldad.
- Lo he captado perfectamente. Y yo quiero hacerte saber que NO-ESTOY-LIADA-CON-TROY.
- Si no es cierto ¿por qué lo iría diciendo por ahí?
- Créeme, lo voy a descubrir muy pronto.

Me di la vuelta sin mirar atrás ni decirle nada. Estaba bastante cabreada. ¿Cómo se le ocurre ir diciendo por ahí que estamos liados? ¿Está mal de la cabeza?

Entré en la cafetería en busca de Troy pero ni rastro. Mis amigas se acercaron a mí al segundo de verme entrar por la puerta.

- Y por fin llegas – dijo Taylor.
- Si chica, íbamos a coger la comida sin ti – dijo Martha, quien siempre tiene el apetito abierto.
- ¿Dónde estabas? – me preguntó Kelsi.
- Chicas, ahora no. Necesito encontrar a Troy. ¡Ya! ¿Lo habéis visto?
- No. Pero le puedo preguntar a Chad – sugirió Taylor.
- ¿Lo harías? Seguro que él lo sabe, al fin y al cabo son mejores amigos.
- Estoy segura que deben estar juntos en algún lado. Tranquila que le llamo y te digo.

Troy Bolton, te vas a enterar. Gracias a Taylor podré decirle 4 cosas al chaval. ¿Cómo se le ocurre decir lo que ha dicho? Y encima me entero gracias a Sharpay, por Dios.

- ¿Chad? Hola cariño – dijo Taylor hablando por teléfono – para mí también ha sido un infierno la mañana – silencio – sí, yo pensé lo mismo ¡Jajaja! – silencio de nuevo – bueno, supongo que podré ir una vez termine todos los deberes y mi madre lo vea conveniente – silencio por tercera vez – yo también te quiero y me muero por pasar tiempo contigo
- ¡Taylor! – le llamé la atención cansada de su parloteo sin sentido.
- Sí, cierto. Oye Chad, ¿estás con Troy? – de vuelta al silencio, supongo que Chad le está diciendo algo - ¡ok! Pues quedaos allí, creo que nos veremos en menos de 1 minuto y dile que se vaya preparando, porque lo que le espera no es muy divertido
- Ni que lo jures – murmuré haciendo que ellas lo escucharan.
- Nos vemos ahora – y colgó su teléfono.
- ¿Dónde está? – pregunté sin poder esperar por más tiempo.
- En el jardín de delante del laboratorio de química.
- Apuesto lo que quieras a que ellos a diferencia de nosotras ya tienen su comida – dijo Martha.
- Bueno, pues si tienes tanta hambre te quedas aquí comiendo. Yo me largo a buscarle antes de que se huela lo que se le viene encima y decida marcharse.
- ¡Espera! Voy contigo.

Taylor y yo nos dirigimos hacia el jardín de delante de laboratorio de química mientras que Kelsi y Martha se quedaban en la cafetería cogiendo su comida y la nuestra.

No sabía que iba a decirle, la verdad es que no tenía nada preparado. Supongo que una vez que lleguemos allí mi boca echará todo de palabras que me he estado reservando para el momento y que incluso tal vez no las conozca ni yo misma.

Cuando llegamos miramos a nuestro alrededor y enseguida localizamos a Troy, Chad y su grupito. Tenían una gran popularidad ya que eran los deportistas del colegio por excelencia y por eso todas las chicas, la mayoría animadoras incluyendo a Sharpay, estaban a su alrededor. Nos acercamos lentamente y con cautela. En cuanto los chicos nos vieron clavaron sus ojos en nosotras y parecía como si no parpadearan. Una vez llegamos allí las chicas se apartaron un poco oliendo problemas. Taylor se fue a sentar junto a Chad para contemplar el “espectáculo” y yo me posicioné delante de Troy.

- Levántate Bolton – dije conteniendo mi rabia.
- Ayúdame – dejó salir esa palabra por su boca como si de un reto se tratara mientras extendía una mano hacia mí. Yo solo me quedé mirando su mano - ¿a qué esperas? No muerdo.
- No sé yo si creerte. A demás, tú eres Troy Bolton. ¿De verdad necesitas ayuda para hacer algo tan fácil y básico como levantarte del suelo? – después de mis palabras se levantó como un resorte. Creo que le dolió lo que le dije – así está mejor.
- Ahora si no te importa, me gustaría saber por qué has interrumpido mi hora de descanso.
- ¿Por qué? ¿Encima tienes el descaro de hacerte el inocente?
- Bueno, hasta que no sepa de que se me acusa lo soy – dijo con total despreocupación.
- ¿Sí? Está bien – miré a mi alrededor antes de hablar – de acuerdo, ¿a cuántas personas le ha llegado el rumor de que él y yo estamos liados? – dije con cara de repugnancia mientras le señalaba con mi dedo. Más de la mitad de las personas que se encontraban allí levantaron su mano - ¿ves?
- ¿Y qué si lo creen? Ese no es mi maldito problema.
- No lo sería si no fueras tu el que lo va diciendo por ahí. ¿O crees que no me enteraría?
- Yo no dije nada.
- ¿De verdad que no?
- No. Te estás equivocando Gabriella.
- Ya… pues para que todos se enteren – cogiendo aire me preparé para mis palabras – Yo, Gabriella Montez, y Troy Bolton no estamos liados. Parece ser que aquí el señor guay no puede conseguir una chica y necesita inventarse que está liado conmigo. ¿Cuán patético es eso? – dije levantando mi voz. Todo de risas y murmullos se escucharon por el jardín.
- ¡¿Qué crees que haces?! – dijo un Troy furioso agarrándome de la muñeca.
- Te advertí. La próxima vez lo pensaras dos veces antes de ir difundiendo mentiras por todo el instituto. A ver si te queda claro, NO-QUIERO-TENER-NADA-QUE-VER-CONTIGO.

Sin dejarle tiempo a que dijera algo más me largué de ahí con todas las miradas siguiéndome. Oí como Taylor se disculpaba de Chad y de los otros chicos, incluido Troy. Ella a diferencia de mí tenía una buena relación con todos ellos. TODOS. Seguí mi camino mirando al suelo, sin prestar atención a nada ni a nadie.
Cuando estaba a punto de girar la esquina para dirigirme de nuevo a la cafetería noté como si algo me empujara a levantar la cabeza y mirar en frente de mí. Apoyado en un árbol, con sus brazos y piernas cruzadas y con una sonrisa en sus labios se encontraba Bieber mirándome. Me paré por una milésima de segundo confundida de ver esa estampa. Él me guiño el ojo, un gesto que me quitó la respiración. Definitivamente ser tan guapo y sexy debería estar penado por la ley. Tal vez deba preguntarle a mi padre si eso existe… Sin poder evitarlo me reí por lo bajo ante mi pensamiento y seguí mi camino. A punto de llegar a la cafetería Taylor me alcanzó y encontramos rápidamente a Kelsi y a Martha sentadas en una de las mesas con 4 bandejas pese a que ellas eran solo 2.

Después de la comida el resto del día fue aburrido con las clases, pero en fin, de eso se trata el instituto ¿no?

domingo, 25 de agosto de 2013

CAPITULO 3

A la mañana siguiente el incidente con el coche estaba más o menos olvidado. Al fin y al cabo nadie salió herido. ¿Para qué preocuparse? Pero sigo sin entender que pasó exactamente. En un momento ese coche me iba a atropellar. Cierro los ojos y cuando los vuelvo a abrir el coche parece que me ha… esquivado y ha continuado su camino. ¿Pero como lo ha hecho? A la velocidad que iba es casi imposible sortear a alguien o algo. Decidí que en lugar de seguir pensando en eso debería olvidarlo y dar gracias a Dios por el hecho de que sigo viva. Y también tal vez gracias al conductor o conductora que sin duda tiene que ser una persona muy buena en cuanto a conducir para no haberme dejado ni un rasguño.

-¡Gabriella! ¡El desayuno está en la mesa!
-¡Ya bajo!

En fin, nuevo día de clase. El segundo. Mientras bajaba las escaleras me vino la imagen del chico nuevo. ¿Cómo se llamará? ¿Por qué ha venido precisamente en el último año de instituto? ¿Dónde vive? ¿Es de aquí? ¿Tiene nuestra edad o es mayor? ¿Está repitiendo curso?

- ¿Gabriella? – al oír mi nombre volví a la realidad.
- Eh… ¿qué?
- Nada. Parecía que estabas en trance o algo.
- ¿Pero qué dices enana? Anda, tira para la cocina.

Mi hermanita. A veces saca lo mejor de mí y otras lo peor. Pero aún y así la adoro.
Yo soy solo 2 años mayor pero siempre me hizo ilusión eso de ser la hermana grande. Siempre he sentido una responsabilidad en cuanto a mi hermana y eso me ha hecho sentir… no sé. Más mayor, más madura, más… importante. Siempre la he cuidado cuando nuestros padres tenían que ir a una cena o a otro lugar. De pequeñas siempre encontrábamos algo para hacer juntas si nos aburríamos. Era genial. Ahora que hemos crecido… bueno, no pasamos tanto tiempo juntas. Eso se ha de decir. Ella tiene sus amigas, yo las mías. La única cosa la cual nos puede hacer distanciarnos más es su amistad con Sharpay. Sí, mi hermana y mi ahora “enemiga” son amigas. A ver, entiendo que sean amigas. Ellas ya lo eran cuando Sharpay y yo éramos mejores amigas. Y simplemente por el hecho de que nosotras hayamos dejado de serlo, no significa que mi hermana haya de hacer lo mismo. Pero es algo que me molesta. Al menos un poquito.


De camino a clase no me encontré con Troy. Raro. Tal vez por fin haya captado la indirecta-directa de ayer.

Iba por la acera escuchando mi ipod. Aún me quedaban 5 minutos de caminata hasta llegar al instituto. El instituto no está muy lejos de mi casa. A unos 15 minutos, así que voy caminando. Y sí, tal vez se os pase por la cabeza ¿por qué no va con su hermana?  Es cierto que vamos al mismo instituto y podríamos ir juntas hasta clase pero ella siempre queda con sus amigas, las cuales viven en nuestro vecindario. Sin embargo mis amigas, en especial Taylor, viven lejos de mi casa. Así que solo me queda ir solita hasta clase. Y justo cuando acabó la canción que estaba escuchando se oyó un fuerte motor de coche acelerando. Giré mi cabeza un poco para ver el mismo coche que casi me atropella ayer. Esta vez también iba a toda leche pero por fortuna no me encontraba en medio de su camino. Intenté ver al conductor pero los cristales estaban tintados. Lo único que pude ver fue mi propio reflejo. ¡Maldición! El coche desapareció y yo seguí mi camino hasta llegar al instituto.


_________________________________________________________________

Os agradecería mucho que compartierais la novela con otras Beliebers que les guste leer fan fictions de Justin.
Gracias :)

Silvia.

viernes, 23 de agosto de 2013

CAPITULO 2

- Bieber, espero – dijo el profesor.
- Sí señor – su voz… tenía… algo.
- Como comprenderá señor Bieber, la puntualidad es una cualidad que se valora enormemente en esta institución. No podemos permitir que nuestros alumnos entren después de nosotros y aún menos podemos permitir que hagan esperar 10 minutos al resto de sus compañeros de clase. ¿Cuál es su excusa?
- Bueno señor, soy nuevo aquí y para ser sincero me perdí. No me quedó muy claro a qué clase tenía que dirigirme. Espero que me disculpe.

Todos estábamos expectantes a ver como nuestro profesor reaccionaba. ¿Le echaría de clase? ¿Le dejaría pasar? El Sr. Grey no es un mal hombre, puede ser muy serio y estricto durante las clases pero sin duda es uno de mis profesores favoritos. Tiene un perfecto conocimiento de lo que nos está explicando, se hace fácil de entender con sus palabras y si lo pillas fuera de clase es un buen hombre. Incluso puede ser que veas una de sus sonrisas. Pese a sus 40 años largos se conserva muy bien pero no penséis mal, no tengo ninguna intención de ir detrás de él. Os lo aseguro.

- De acuerdo Bieber. Esta vez y repito, solo esta vez voy a hacer la vista gorda. Es su primer día de clase, mi último deseo es que conserve un mal recuerdo porque yo le expulsé. Por favor, tome asiento y no vuelva a llegar tarde.

Bieber. Ese era el apellido del chico pero ¿y el nombre? Sé que antes el profesor lo ha dicho, cuando nadie contestaba a su llamado pero no recuerdo cuál era.

No aparté mi vista de él al igual que las otras chicas de clase. ¿Dónde se sentaría? Yo estoy al final de todo por lo que lo veré tanto sí como sí, a no ser que se coloque en…

Y como si hubiera oído las cavilaciones de mi mente se sentó en el pupitre de mi lado. Jo, ¿no había más sitios? En realidad había otros 3 pupitres vacíos. ¿Por qué el mío? En fin, decidí apartar todos los pensamientos sobre ese chico y concentrarme en la clase.






Este primer día fue… interesante. Aunque no fuera de lo normal. Estuve con mis amigos, vi a mi hermana un par de veces, Sharpay me enviaba miradas de odio y Troy hacía el papel de perrito faldero. Justo como el año pasado. ¿La diferencia? Bieber. Aún no sabía su nombre aunque tampoco tenía mucho interés en ello. Quiero decir… el chico está buenísimo. Es guapo y además sexy. Pero es como demasiado misterioso, tiene una mirada un tanto fría. No sé, a veces me da mala sensación su aspecto. Como si fuera… peligroso o un pirado. Por ese motivo decidí no acercarme mucho a él. Tan solo tendría que compartir 1 curso a su lado, nada por lo que preocuparse. Sin embargo tener a Troy pegado a tu trasero todo el día era algo más que preocupante.

- ¿Te llevo los libros?
- No Troy, gracias.
- ¿Quieres que salgamos a dar una vuelta?
- No Troy, hoy voy a quedarme en casa a hacer tareas.
- Si quieres te ayudo.

Mi paciencia era larga. Soy muy paciente, lo juro. Pero…

- ¡NO! ¡NO QUIERO TU AYUDA NI TU PRESENCIA! ¡LÁRGATE!

Su cara era un poema. Creo que esta es la primera vez que le grito de esa manera y entiendo su expresión. Suelo ser una chica calladita, cuando hablo para nada mi voz es fuerte o alta.

- Eh… bueno, solo quería ayudar. Al fin y al cabo nuestras casas están al lado.
- Lo sé – de repente me sentí mal. Es un pesado, no lo puedo negar. Pero supongo que lo hace con buenas intenciones – oye Troy, siento lo de hace un momento. Simplemente… es que no aceptabas una negativa. No sabía que más hacer para que entendieras que quiero estar sola.
- Vale, vale. Lo capto. Nos vemos mañana.
- Sí, claro. Adiós.

Y con un gesto nos despedimos. Él se fue hacia su casa a paso rápido y yo fui más lento. Como dijo vivimos al lado, no quiero seguir caminando junto a él.

Me paré para hacer tiempo y me puse mis auriculares. Me encerré en mi mundo con mi música y simplemente caminaba al son de esta. Debo admitir que no prestaba atención a mí alrededor  y seguramente por ese motivo casi me atropellan.


Iba a cruzar una calle cuando vi algo plateado y brillante por el rabillo de mi ojo izquierdo. Giré mi cabeza y vi un cochazo que se dirigía hacia mí a alta velocidad. Estaba paralizada. Lo único que pude hacer fue gritar y cubrirme la cara con las manos. De repente sentí unas ruedas chirriando y noté un fuerte viento. ¿Ya estaba? ¿Estaba muerta? Abrí los ojos con un poco de pánico y me encontré de pie en el mismo lugar. Mi ipod y mis auriculares en el suelo pero yo seguía entera. Seguía de una pieza y en el mismo lugar. Me giré a tiempo de ver al coche plateado desaparecer al final de la carretera. ¿¡Qué había pasado!?

jueves, 22 de agosto de 2013

CAPITULO 1

Una cosa curiosa del primer día de clase es que todo el mundo llega a la hora. ¿Por qué será? ¿Por los profes? No, no creo. ¿Por las ganas de empezar un nuevo curso? Bueno… tal vez al principio eso siempre es emocionante. Después de las 2 primeras semanas lo único que deseas es que lleguen las vacaciones de verano de nuevo. ¿Por ver a tus amigos/compañeros? Sí, tal vez esa sea la más lógica. Aunque existe Facebook, Twitter, Whatsapp y esas cosas. No entiendo por qué alguien esperaría al comienzo de las clases si de verdad quiere hablar o encontrarse con otra persona. ¿Estúpido, cierto?

Y por sexto año consecutivo mi taquilla está en el mismo lugar y con la misma clave. Una vez escogidos los libros toca cerrarla, pero al hacerlo no puedo evitar pegar un bote. Una cara sonriente me estaba esperando al otro lado.

- Hola Gabriella, ¿Cómo amaneciste?
- Muy bien. Gracias por preguntar Troy. ¿Y tú?
- Ahora que te vi mi día ha mejorado muchísimo – y justo después de esa frase mostró una gran sonrisa.

Troy. El chico más popular del colegio y el gran deportista. Va a mi misma clase des de que tengo memoria. Es el hijo del alcalde, ya sabes, un niño mimado. Hace unos años era mi mejor amigo. Él, Sharpay y yo éramos los mejores amigos que alguien podría imaginar. Des de parvulario hemos ido a la misma clase y desde entonces fuimos los mejores amigos de toda la ciudad hasta hace unos 3 años. Cuando Troy y sus hormonas destrozaron todo. Ahora no me hablo con Sharpay apenas. Cada una ha continuado su vida sin la otra. Sin embargo con Troy no es lo mismo. Mi padre y el suyo suelen tener muchas reuniones para hablar de la seguridad de la ciudad y eso. Y suelen ser cenas… con la familia de ambos hombres. Así que inevitablemente lo he tenido que ver sí o sí, y si a eso le sumamos el hecho de que me acosa pues ya lo rematamos. No me acosa… de mala manera. Sino que aunque a mí no me apetezca tener nada que ver con él, Troy se empeña en volver a mi vida.

- ¿Estas preparada para el nuevo curso?
- Sí. Lo que no sé es si estoy preparada por aguantarte otro año más – y sonriendo falsamente intento alejarme de él sin mucho éxito, pues él me sigue.
- Me aguantarás, ya verás. ¿Y sabes qué? Creo que esta vez sí que sí.
- Sí que sí ¿qué? – y me arrepiento de preguntar al instante. Troy se acerca a mí muy peligrosamente. Su cara solo está a unos pocos centímetros de la mía - ¿Qué haces?
- Creo que esta vez sí que caerás rendida a mis pies. Dame 4 semanas. Después de 4 semanas no podrás vivir sin mí.
- Ya, ¿siguiente chiste por favor? – río sin ganas – y ahora si me disculpas, intento llegar a clase.
- Y yo. Te recuerdo que vamos a la misma.
- ¿Por qué no estás con Sharpay? Es a ella a quien tendrías que estar incordiando, al fin y al cabo es tu novia – digo como última excusa para sacármelo de encima.
- No es mi novia, ya lo sabes. Solo tú puedes tener ese privilegio y ¡ojo! Hay muchas chicas muriéndose por tener un affaire con Troy Bolton.
- Bien. Entonces no saben lo que les espera. Me siento mal por ellas y por Sharpay. Creo que deberías dejarle claro cuál es vuestra relación desde tú punto de visa.
- ¿Celosa?
- ¿Perdón? – ahora sí que río con ganas. Sin embargo ya hemos llegado a clase así que no podemos hacer otra cosa que entrar y sentarnos en nuestro lugar.

El profesor llega 5 minutos después de nosotros. Vaya… puntual hasta el primer día de clase. No si ya lo decía yo… el primer día de clase tiene algo especial que hace que todo el mundo llegue a su hora.

- Bien alumnos. Espero que hayan disfrutado de sus vacaciones de verano y estén preparados para empezar este nuevo curso. Como sabrán es el último para ustedes, a no ser que alguien decida no dar ni un palo al agua durante el curso – y nos mira a todos uno por uno – y nos veamos las caras de nuevo al año siguiente. Ahora sí, saquen sus libros y voy a proceder a pasar lista.

Se oye el traqueteo de las cremalleras abriéndose y como dejamos los libros encima de nuestras mesas para luego girarnos de nuevo hacía el profesor.

- ¿Baylor? – chilla de pronto el profesor.
- Presente.
- ¿Bolton?
- Presente.
- ¿Cox?
- Presente.
- ¿Cross?
- Presente.
- ¿Danforth?
- Presente.
- ¿Evans, Ryan?
- Presente.
- ¿Evans, Sharpay?
- Aquí, profesor.

Yo creo que un día va a venir con una máscara o algo. Sharpay lleva tanto maquillaje encima que no se ven ni sus ojos. Sharpay Evans. La otra parte del trío de mejores amigos que expliqué. Su padre es el hombre más rico de la ciudad y probablemente del país entero. Es una niña mimada a la que siempre le han dado todo hecho pero recuerdo que cuando éramos amigas ella era muy sensible con las cosas y pese a tener todos los caprichos que quisiera, era consciente de lo que había a su alrededor. Una vez nos distanciamos empecé a pensar que tal vez esa idea solo me la había formado yo debido a su hermano gemelo Ryan, quien es como describí a Sharpay. Pero ahora ella parece estar en su propio mundo pintado de rosa.

Como la “popular” del colegio, debido a la gran cantidad de dinero que su familia posee, cree que tiene el derecho de hacer lo que le dé la gana y no la culpo. Lo ha estado haciendo prácticamente desde que nació.

La voz del profesor me sacó de mis cavilaciones.

- ¿McKessie?
- Presente.

Y así hasta que oigo mi apellido.

- ¿Montez?
- Presente - y sonrío afablemente al profesor.  

El profesor no me tiene mimada, para nada. No penséis eso. Pero soy buena estudiante y los profesores me tienen cariño.

El profesor continúa gritando los apellidos de todos los alumnos de mi clase hasta que llega al último.
  
- Bien. Una vez nombrados a todos los veteranos pasemos al chico nuevo – un murmullo se despierta en la clase.

¿Chico nuevo? ¿Tenemos un compañero nuevo? Todos miramos alrededor pero solo vemos las mismas caras de siempre.

- ¿Bieber?

Silencio.

- ¿Bieber?

Silencio de nuevo.

- ¿Justin Bieber?

Nadie responde. Vaya… alguien que rompe mi regla de que el primer día de clase todo el mundo es puntual, y parece que al profesor no le hace ni pizca de gracia.

- Estos muchachos de hoy en día... El señor Bieber sabía que la clase empezó hace 10 minutos y aún no ha aparecido, a saber si aparece. No se deberían aceptar a nuevos alumnos para el último curso ya que – se oyen unos golpes en la puerta – pase.


Todos nos giramos a ver quien interrumpió al profesor y bueno… la reacción en clase es bastante general. Los chicos miran a la persona que ha abierto la puerta con cierto recelo mientras que las chicas suspiran y jadean con una boba sonrisa en sus caras. ¿Y yo? Yo intento averiguar qué es lo que tienen esos ojos miel los cuales no me dejan apartar la vista.

INTRODUCCIÓN

La gente dice que el instituto es una gran experiencia antes de empezar la Universidad. Aunque es cierto que también se dice que en la Universidad no todo son estudios, más bien casi todo es fiesta. De eso no puedo decir nada, porque aún no lo conozco. Pero no estoy de acuerdo con la primera información. Este es mi último año de instituto pero no creo que estos 6 años hayan sido una gran experiencia. No me puedo quejar, tengo amigos y justamente no se me conoce por ser una marginada social pero… no tengo la vida perfecta. 

Aunque tengo a los mejores padres del mundo. Mi padre es el jefe de policía de la ciudad, me gusta pensar que él se encarga de limpiar las calles de esas personas que son solo basura. No entiendo como a alguien le puede gustar malgastar su vida haciendo estupideces y daño a otras personas.

Mi madre es otro mundo. Odia totalmente la violencia, tanto sea buena como mala. Por ese motivo mucha gente no comprende por qué se casó con mi padre. Él no es violento, por supuesto, pero en su trabajo no puede ser blando.

También tengo una hermana que es 2 años más pequeña que yo y vamos al mismo instituto. Nuestra relación es la típica entre hermanas. Nos peleamos, nos peleamos mucho, pero ella sabe que si me necesita allí estaré y yo se que si algún día necesito hablar con alguien ella me escuchará.

Y hoy… hoy era el primer día de clase de mi último año aquí. Aún no tengo planes, no sé qué haré una vez me gradúe. Iré a la universidad, por supuesto. Es algo que mis padres siempre han querido desde que era pequeña y yo creo que es algo por lo que todo el mundo debe pasar. Es parte de la vida. Pero aún queda todo un curso por delante y… todo puede ocurrir.


_________________________________________________________________

¡Hola! 
Mi nombre es Silvia y soy la autora de la novela "My Criminal". Tengo bastantes novelas escritas pero esta es la segunda que publico. Quienes me conocen como escritora de fan fictions saben que me gusta mezclar ficción y realidad. De ese modo la novela se vuelve más... posible. Más real y es mucho más fácil imaginarte la historia. Así que ya os aviso que durante toda la novela seguramente veréis fotos y vídeos. Algunas cosas modificadas otras no pero todo tiene relación con la novela y la hace más fácil de entender. Eso sí, esta vez mi manera de expresarme es diferente. Decidí hacer un cambio en eso.
Una vez aclarado esto, os invito a leer el primer capítulo de esta novela que tiene amor, traición, secretos, amistad y peligro. Gracias por leerla :)



miércoles, 21 de agosto de 2013

ANTES DE LEER LA NOVELA:

Encontraréis el prólogo, adelanto y trailer justo debajo de esta entrada (si la estáis viendo desde la página principal).

Quiero aclarar que esta novela NO ESTÁ RELACIONADA CON "DANGER". Debo admitir que la idea de Justin como el "chico malo" me vino gracias a "Danger", pero la verdad es que no he leído esa novela. La empecé hará más de 1 año cuando todavía no era muy conocida y solo estaba publicada en Univisión donde tengo otra novela ya terminada. La historia no me enganchó así que la dejé de leer por lo que no tengo ni idea de lo que ocurre en esa novela. 
Con esto quiero aclarar que lo único que tienen en común es la faceta de Justin, todo lo otro proviene de mi imaginación. Y si hay alguna coincidencia lo siento, pero solo es eso, una coincidencia.

Mañana 22 de Agosto publicaré el primer capítulo y espero que os guste.
Gracias.

Silvia :)


TWITTER (doy follow back si lo pides)
FACEBOOK
ASK


PRÓLOGO

Me encontraba en el salón de esa enorme casa. ¿De verdad Justin vivía aquí? Desde que había llegado hará unos 5 minutos no había visto ninguna foto ni objetos personales que suelen encontrarse en los salones de las casas. Ni siquiera había venido alguno de sus padres a saludar, aunque ahora que lo pienso… él nunca me ha hablado de sus padres. Unas terribles hipótesis cruzaron por mi cabeza. ¿Y si no tiene padres? ¿Y si le abandonaron? O peor, ¿y si han muerto? No me sentía bien después de ese último pensamiento y para acabarlo de rematar Justin había desaparecido. 5 minutos había tardado en dejarme ahí tirada. En un lugar que no conozco y en el cual me perdería si decidiera ir al lavabo.

Justin subió las escaleras con un <<ahora regreso. Debo atender esta llamada>> y yo sigo aquí. Esperándole y empezando a pensar que tal vez se haya ido y se haya olvidado de mí. No creo, ¿no?

Dios debió escuchar mis plegarias porque no tardó mucho en aparecer. Se le veía bastante agitado y nervioso. Su mirada estaba fija en mí. Sin decir palabra me agarró del brazo y empezó a tirar de mí hacia la puerta. ¿De qué iba? Me deja tirada en su salón, una casa que no conozco. Se va a atender una llamada que parece más importante que yo ¿y ahora me empuja para que salgamos del lugar? Oh no. Si se piensa que voy a acceder con tanta facilidad lo tiene claro.

Con fuerza clavé mis pies en el suelo haciendo que Justin parara para ver qué me había detenido a continuar el camino hacia la salida. Cuando vio que yo fui la que quiso parar me soltó y se pasó una mano por su cara y su cabello.

- Gabriella, tenemos que irnos. Ahora.
- No me voy a ninguna parte hasta que me expliques de qué va todo esto.
- Te lo aseguro Gabriella, no hay tiempo. Después te lo explico pero ahora haz el favor de venir conmigo. – intentó agarrar mi brazo de nuevo pero fui más rápida que él y lo aparté dejándolo fuera de su alcance.
- No me pienso mover. Quiero una explicación y la quiero ahora. – Vi como la exasperación cubría su rostro por completo. Acercándose me agarro la cara con ambas manos y me miró fijamente a los ojos.
- ¿Confías en mí? – había súplica en su voz. Pero esa era una pregunta fácil.
- Sí. – contesté pese a que no hacía mucho que nos conocíamos. Llevábamos saliendo ¿Cuánto? ¿Casi 2 semanas? Pero por raro e increíble que parezca confío en él.
- Pues por favor, hazme caso. Confía en mí. Tenemos que irnos de aquí. Una vez fuera te explico todo lo que quieras saber de esto, de mí… lo que sea. Solo necesito que nos vayamos ahora.

¿Lo qué sea? Esa oferta era demasiado tentadora para rechazarla. Así que en cuanto asentí el bajó una de sus manos a la mía y me agarró con fuerza para volverme a tirar hacia la salida. 

Realmente quería saber qué estaba ocurriendo. Parecía como si hubiera una bomba en la casa y estuviera a punto de volar todo por los aires ¡Jajaja! Sí, estaba siendo un momento realmente surrealista. De película.


Cuando estábamos a punto de cruzar la verja de entrada se oyó una fuerte explosión y ambos fuimos elevados unos pocos metros del suelo aterrizando en el mismo pero un poco más delante de donde nos encontrábamos. Me giré de inmediato. La casa estaba en llamas y completamente destrozada. Había volado por los aires, literalmente. ¡¿Qué demonios acaba de pasar aquí?!




JUEVES 22 DE AGOSTO DEL 2013 EMPIEZA LA NOVELA "MY CRIMINAL".
Para dudas o/y opiniones respecto la novela, contacta conmigo: