Estaba en el
anfiteatro de las artes de Alburquerque ensayando la canción con mi grupo de
baile. El lugar era enorme pero sinceramente dudaba que se llenara. No somos
mucha gente en Alburquerque y no creo que gente de otras ciudades vengan a ver
algo como esto, aunque para mí mejor. Cuanto menos gente haya menos vergüenza
tendré.
- Bien chicos, creo
que lo tenemos – les dije para así poder finalizar el ensayo.
Nos fuimos todos
a los vestuarios a prepararnos. Quedaban 2 horas para que empezara todo, y
notaba como mis nervios iban aumentando poco a poco. ¿Por qué? No era solo por
el hecho de actuar delante de personas, en realidad lo he hecho con
anterioridad y no es tan malo. Estoy nerviosa porque Justin va a estar. ¡Lo
conseguí! Aunque jugué un poco sucio. Si todo sale bien tendré que darle las
gracias a Twizzy, pues él fue quien convenció a Justin para venir.
Los minutos
pasaban y pasaban. Solo quedaba 1 hora. Yo seguía sin ponerme el vestido.
Tampoco me había arreglado el cabello ni puesto maquillaje. De haberlo hecho,
Taylor me hubiera matado antes de que tuviera la oportunidad de cantarle la
canción a Justin. Mi mejor amiga me hizo prometer que ella sería la que me
prepararía para lo que llamó “mi gran actuación”. Taylor es buena para estas
cosas así que estuve de acuerdo pero la hora de empezar estaba cada vez más
cerca y ella no aparecía.
A 30 minutos de
que empezara el espectáculo Taylor entró en los vestuarios. Se la veía agitada
y cansada. Me puse el vestido y los zapatos y mientras me peinaba me explicó su
odisea para llegar hasta aquí. Resulta que iba en el coche de Chad pero se les
averió a medio camino. Chad le dijo que no era nada de importancia y que lo
arreglaría enseguida, pero resultó que era más grave de lo que él pensó así que
después de esperar por un rato Taylor decidió coger un taxi y venir. Lo único
que pude hacer fue reírme aunque de buena fe ¡Jajaja!
El “Micro
Abierto” ya había empezado. 3 personas ya habían actuado y ahora lo estaba
haciendo la cuarta. ¿Quién es la quinta? Pues yo. Me reuní con todos los
bailarines y entre todos intentamos calmar nuestros nervios y darnos fuerza y
ánimos para darlo todo en el escenario.
La voz en OFF del
presentador del espectáculo dio por finalizada la actuación que se estaba
haciendo y me presentó como la siguiente en subir al escenario. Yo ya estaba
justo detrás, preparada para bordar la canción en cuanto me dieran la señal.
¡Madre mía! Jamás
llegué a pensar que habría tantísima gente. Me dijeron que llenaron todo el
anfiteatro… yo aún seguía temblando. Me imaginaba a 500 personas, 600 a lo
mucho. Sigo sin poder creerme que he cantado esa canción tan personal para mí
ante miles de personas. Increíble. Pero fue una buena sensación. No solo por eso
sino porque rápidamente localicé a Justin y bueno… digamos que mi mirada se
posó en él en más de una ocasión. ¿Intencionadamente? Por supuesto ¡Jajaja!
Me despedí de los
chicos y les agradecí que me ayudaran con la actuación. A la salida pude ver
que me estaba esperando más de una persona. Mi familia, las chicas, Chad y
Troy. ¿Troy? Primero me acerqué a mi familia y ellos me felicitaron por la
actuación, incluida Stella. Últimamente nos estábamos acercando más y más, y es
genial. Luego fui con las chicas. Chad y Troy estaban con ellas pero hablaban
entre ellos. Chad me felicitó y Troy solo se dedicó a echarme alguna que otra
mirada. Mis amigas estaban emocionadas por la actuación. No les había dejado
ver nada antes de esta noche, así que todo fue una sorpresa para ellas también.
Y mientras hablaba con las chicas una extraña sensación recorrió mi espalda.
Eso hizo que levantara mi cabeza y me encontré a Justin apoyado en su moto y
mirándome fijamente. Le sonreí y él… ¡me devolvió la sonrisa!
Creo que empecé a
hiperventilar interiormente. ¿Me sonrió? Eso significa que le gustó la actuación.
Entonces también debe significar que captó el mensaje que le enviaba. ¡Oh Dios
mío! Realmente deseaba que hubiera entendido lo que quise decir. Quería ir con
él y preguntarle, saber qué pensaba pero me resultaba bastante imposible.
Estaba bajo la vigilancia de mis padres, mi hermana y mis amigos. ¿Cómo podría
escabullirme de ellos para reunirme con Justin? Imposible. Definitivamente
imposible. Lancé un suspiro y aparté mi vista de Justin. Solo se me ocurrió
hacer una cosa y la puse en práctica.
Le hice un gesto
a Taylor para que se acercara más a mí y le susurré que hablara con Justin para
decirle de vernos en 2 horas, en mi habitación. Cuando dije eso último ella
giró su cabeza y me miró interrogativamente. Yo solo reí imaginando lo que
debía estar pasando por la cabeza de mi mejor amiga. Sin duda esta chica no
tiene remedio.
