Busca lo que no encuentres

jueves, 9 de enero de 2014

CAPITULO 69

- Buenos días preciosa – me saludó Justin nada más entrar en la cocina.
- Buenos días.
- ¿Cómo has dormido? – me desperecé y vi como Justin se relamía los labios.
- He dormido como hacía tiempo que no dormía. Maravillosamente bien.
- Me alegro – me dijo a la vez que me besaba en la mejilla y me dejaba un plato con tostadas recién hechas, un café con leche y mermelada.
- ¿Sabes? Si todas las mañanas que me despierte aquí van a ser iguales a estas, firmo donde sea – la carcajada de Justin hizo que yo también riera – a propósito, Taylor, Chad y Troy me contaron que mis padres no sabían nada del secuestro. ¿Cómo es posible?
- Digamos que todos han colaborado – seguía sin comprender nada – Dio la casualidad que los padres de Taylor iban a estar 2 semanas fuera de la ciudad, así que en cuanto desapareciste la primera persona a la que recurrí fue a ella. Llamó a Danforth el cual se encontraba con Bolton, así que ambos vinieron. Y entre los 4 ideamos un plan.
- ¿Así sin más?
- Así sin más.
- ¿Cuál fue el plan? ¿Les contaste algo de lo que haces?
- No. Les conté una mentirijilla. En cuanto desapareciste supe que todo era cosa de Alien. Estaba convencido de que él se te había llevado antes de que yo pudiera ir a buscarte así que les dije que el secuestrador se había puesto en contacto conmigo – no pude evitar que se me abriera la boca debido a la sorpresa – También les dije que eso confirmaba que te habían secuestrado pero que prefería no decírselo a tus padres. Ellos se extrañaron mucho pero soy bueno convenciendo y al final estuvieron de acuerdo conmigo. Decidimos que les diríamos a tus padres que te quedarías con Taylor hasta que sus padres volvieran.
- Dudo que mis padres hayan sido tan permisivos – repuse yo.
- Y dudas bien. Al principio no estaban muy convencidos y quisieron hablar contigo, pero Taylor les dijo que estabas en el baño y que tu no querías llamarlos pues estabas convencida de que dirían que no. Y se inventó que esa llamada había sido idea suya y que como estabas en el baño pues no tenías ni idea de eso – vaya, realmente admiro a Taylor. Yo no hubiera sabido cómo salir de esa situación – evidentemente como buenos padres que son, todavía no estaban del todo convencidos. Pero entonces se puso Bolton y la cosa cambió. Te juro que al ver ese cambio quise partirle la cara pero me estaba ayudando a encontrarte, me estaba haciendo un favor. Supongo que también nos escuchó a Danforth y a mí hablar con Taylor mientras Bolton estaba en el teléfono, y seguramente eso fue lo que les hizo decidirse.
- Eso ya me lo creo más. Si solo tenía la versión de Taylor iba a ser muy complicado. Siempre han tenido una debilidad por Troy, lo tienen como al hijo perfecto pese a no estar emparentados. A veces creo que tienen más confianza con él que   conmigo – dije un poco dolida, porque realmente eso era lo que sentía a veces – si él apoyaba lo que decía Taylor no habría manera de que fuera mentira y si encima Chad y tú también podíais corroborarlo pues se lo poníais más fácil.
- Sí, algo así fue lo que pensé pero se nota que tú realmente conoces a tus padres – dijo bromeando.
- Sí, es lo que tiene haber estado con ellos desde que nací – la risa de Jusitn cesó y supe que estaba pensando en su familia y nuestra conversación de ayer - ¿Quieres seguir hablando de ello? Ya sabes que soy la mejor escuchando.
- No creo que
- Yo sí creo qué – dije cortándole – vamos Justin, ¿no te sentiste mejor después de explicarme aquello? ¿No se te quitó un peso de encima? – hundió los hombros y clavó la mirada en el suelo. ¿Eso era bueno o malo?
- Mi familia era normal, como la tuya. Mis padres tenían trabajos normales y todo era tranquilo hasta que me metí en líos y acabé en la cárcel. Yo estaba ajeno a todo, no sabía que pasaba fuera de esas cuatro paredes. ¿Y sabes? Creí que era el infierno – dijo riendo por lo bajo, aunque sabía que esa risa no era precisamente positiva – cuando salí y vi como ese hecho había cambiado las vidas de mis padres quise volver a entrar. Sentí que en realidad el infierno estaba fuera y no dentro. Mis padres se habían divorciado y mi padre se había largado pues para él yo ya no era su hijo. Sin embargo mi madre siguió allí y ella fue quien estuvo a mi lado cuando salí. Pero mi madre es una mujer débil, no es fuerte y yo sabía que no iba a seguir mi ritmo de vida por lo que decidí irme también. Eso fue… fue una de las cosas más duras que he hecho en mi vida – me acerqué y le abracé por la cintura – la cara de mi madre… Dios, no puedo olvidar el dolor que vi reflejado en sus ojos. Pese a ello nunca me ha guardado rencor y como ya te dije la última vez que la visité fue hace 2 años. Ella se comportó como si nada.
- ¿Y tu padre?
- Una vez que se fue no quise saber nada más de él. Y no porque para él yo estuviese muerto, sino porque destrozó a mi madre. Creo que la marcha de mi padre le afectó mucho más que mi entrada en la cárcel. Y un año después de eso llegó a casa una carta. La abrí y quedé impactado, recuerdo que diferentes emociones empezaron a recorrer mi cuerpo. Mi padre no había tardado nada en encontrar otra mujer, y ella fue la que envió la carta avisándome de que iba a tener una hermana – miré su rostro y sus ojos empezaban a aguarse – iba a tener una hermana, una cosita pequeña a la que proteger. Me sentí la persona más feliz del mundo, pero eso duró bien poco. Mi padre no quería saber nada de mí así que no me dejaría ver a mi hermanita, y estaba convencido que su nueva novia había enviado la carta a escondidas. Y también había el problema de mi vida… no podía dejar que alguien del negocio se enterara que iba a tener una hermana porque le podría pasar como te ha pasado a ti. Podría haberla perdido y hubiera sido mi culpa – se hizo el silencio. Tenía mi cara enterrada en su torso pero sabía que estaba cogiendo fuerzas para continuar y no derramar ni una lágrima – Así que decidí que no podía perderme su crecimiento, debía verla. Por cosa del destino me encontraba en la ciudad donde la novia de mi padre había dado a luz tan solo un día antes. Así que me colé en el hospital para poder verla. Era cierto que no sabía que nombre le iban a poner, pero ese “Bieber” detrás del  nombre “Jazmin” dejaba claro quien era mi hermanita. Casi dos años después volvió a ocurrir otro milagro como ese pero esta vez fue un niño, no una niña. Jaxon Bieber. Y también pude verle en el hospital, pues después de Jazmin decidí tener un poco de contacto con la novia de mi padre y ella me avisó del parto y de todo lo demás. Desde entonces ellos son dos de las cosas más importantes de mi vida, junto con mi madre y contigo – sus labios buscaron los míos y se encontraron.


Sabía que esa no era toda la historia completa, faltaban detalles pero no me importaba. Finalmente Justin se había abierto a mí. Me había contado cosas de su familia, cosas personales y pude saber como se siente respecto a ello. Con mis besos y mis caricias intentaba transmitirle todo mi apoyo. Intentaba hacerle saber que estaba aquí, con él. Que no estaba solo y que comprendía su dolor.

Una cosa llevó a la otra y de pronto me encontré encima de su cama en ropa interior. Justin jugó con el elástico de mis bragas mientras arrasaba mis labios. Mis manos no paraban de subir y bajar por su espalda hasta quedarse enredadas en su cabello. Con manos hábiles me desató el sujetador y empezó a acariciar mis pechos sin ningún tipo de tela por en medio. Intenté bajarle los calzoncillos pero me quedé a medio camino. Eso provocó que ambos riéramos y Justin acabo de quitárselos mientras yo me quité mis bragas.


Piel contra piel, era una sensación hermosa. Estábamos compartiéndolo todo. Éramos uno. Sabía que él me necesitaba en ese momento más que nunca, sabía que yo podía curarle un poco las heridas. Así que rodeándole con mis piernas me dejé llevar por la pasión.

1 comentario:

  1. Omg estos caps fueron increibles estaba tan dkqgoabdsl por saber que le iba a pasar a gabriela y que rwizy fue el que triciono al shastem :O y la historia de su familia es algo triste pero alfin se sabe mas de el
    Siguela please baby

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