Nuevo día de
clase y esta mañana al despertarme ya tuve bronca. Mi hermana se empeñó en
cogerme unos pantalones y digamos que a mí también me apetecía ponérmelos. Al
final nuestra madre tuvo que poner paz entre nosotras y mi hermana ganó la
“pelea”. Como siempre. Pese a eso la amo, no deja de ser mi hermana.
Cuando llegué a
clase el profesor aún no estaba ahí por lo que me acerqué al pupitre de Kelsi a hablar con ella. Pasaron unos 3 minutos y noté unos ojos clavados en mi
espalda. Al girarme vi a Bieber mirándome fijamente. ¿Qué le ha picado ahora a
este? Lo normal cuando alguien te pilla mirándole es girar la cara y disimular.
Sin embargo él ni se inmutó por lo que estuvimos haciendo contacto visual hasta
que el profesor entró en clase y yo me fui a sentar a mi sitio, es decir, a su
lado.
Durante todo el
día Bieber no tuvo un comportamiento extraño como el de primera hora. A decir
verdad después del almuerzo desapareció. Haciendo novillos… seguro que se cree
un chico malo solo por eso.
Troy seguía tan
pesado como siempre, parece ser que no aprendió la lección. Y Sharpay no dejaba
de ser la repelente que era, echándome miradas de odio cada vez que Troy se me
acercaba. ¿Cómo no puede entender esta chica que no quiero nada con Troy? Para
ser honestos ahora mismo me cuesta creer que fui la mejor amiga de Troy y Sharpay. Nadie lo diría.
Al salir de clase
me encontré a mi hermana quien me estaba esperando y juntas fuimos a casa.
Estábamos a punto de llegar a cuando vi a Bieber. Eso no sería extraño si
no lo hubiera visto subido a un árbol mirando por la ventana de la casa de al
lado. ¿Este se cree que es un gato?
- Adelántate
- ¿Qué?
- Ya me oíste
Stella. Ves a casa, tengo que hacer algo – o más bien descubrir que estaba
haciendo alguien.
- Como quieras,
pero si mamá pregunta por ti no pienso salir a defenderte.
Se fue a casa y
yo me desvié hacia donde se encontraba Bieber. Me acerqué de manera que pudiera
verle mejor pero que él no me viera. Estaba… ¿haciendo fotos? Espera, ¿Bieber
estaba haciendo fotos de lo que hubiese dentro de la casa? ¿Qué…?
- Hola.
Oír esa
inesperada y desconocida voz me hizo dar un respingo. Me había quedado empanada
pensando en lo que estaba haciendo Bieber que no me enteré de cuando él bajó
del árbol y me vio. Genial Gabriella, simplemente genial.
- Hola…
- ¿Te perdiste? –
en su tono había un rastro de broma.
- Eh… no. Yo… venía
de clase. Vivo justo ahí – señalé mi casa – y cuando pasé por aquí te vi –
mierda, mierda. ¿Y tú para qué le dices donde vives? No si cuando quiero puedo
ser realmente estúpida – ¿y que estabas haciendo tú subido ahí?
- Contemplando
las vistas. Las casas de este lugar son muy altas.
Si claro. <<Contemplando
la vista>>. Siguiente chiste por favor.
- Bueno, yo como
que mejor me voy a casa. Mi madre me debe estar esperando.
- Me sorprendió y
me gustó de igual manera como plantaste cara a Troy Bolton el otro día, Gabriella.
Me quedé parada.
Esta era la primera vez que hablaba con él y oír mi nombre salir de sus labios…
¡Maldita sea! No solo él en si es sexy, su voz también lo es. Y encima hizo una
pequeña pausa antes de decir mi nombre. Me giré sin saber qué decirle pero él
se me adelantó.
- Hiciste bien. Se lo merecía.
No me gusta ese chaval, demasiado gallito. Hasta mañana Gabriella.
Y volvió a decir
mi nombre de la misma manera. Me quedé parada, pasmada, embobada durante unos
minutos. Cuando quise decirle algo por el estilo antes de ir a casa enfoqué mi
vista y miré a mí alrededor. Bieber ya no estaba. ¿Dónde había ido?
Este chico será sexy, pero también es muy raro.
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