A la mañana
siguiente el incidente con el coche estaba más o menos olvidado. Al fin y al
cabo nadie salió herido. ¿Para qué preocuparse? Pero sigo sin entender que pasó
exactamente. En un momento ese coche me iba a atropellar. Cierro los ojos y
cuando los vuelvo a abrir el coche parece que me ha… esquivado y ha continuado
su camino. ¿Pero como lo ha hecho? A la velocidad que iba es casi
imposible sortear a alguien o algo. Decidí que en lugar de seguir pensando en
eso debería olvidarlo y dar gracias a Dios por el hecho de que sigo viva. Y
también tal vez gracias al conductor o conductora que sin duda tiene que ser
una persona muy buena en cuanto a conducir para no haberme dejado ni un
rasguño.
-¡Gabriella!
¡El desayuno está en la mesa!
-¡Ya
bajo!
En fin, nuevo día
de clase. El segundo. Mientras bajaba las escaleras me vino la imagen del chico
nuevo. ¿Cómo se llamará? ¿Por qué ha venido precisamente en el último año de
instituto? ¿Dónde vive? ¿Es de aquí? ¿Tiene nuestra edad o es mayor? ¿Está repitiendo
curso?
- ¿Gabriella?
– al oír mi nombre volví a la realidad.
- Eh…
¿qué?
- Nada.
Parecía que estabas en trance o algo.
- ¿Pero
qué dices enana? Anda, tira para la cocina.
Mi hermanita. A
veces saca lo mejor de mí y otras lo peor. Pero aún y así la adoro.
Yo soy solo 2
años mayor pero siempre me hizo ilusión eso de ser la hermana grande. Siempre
he sentido una responsabilidad en cuanto a mi hermana y eso me ha hecho sentir…
no sé. Más mayor, más madura, más… importante. Siempre la he cuidado cuando
nuestros padres tenían que ir a una cena o a otro lugar. De pequeñas siempre
encontrábamos algo para hacer juntas si nos aburríamos. Era genial. Ahora que
hemos crecido… bueno, no pasamos tanto tiempo juntas. Eso se ha de decir. Ella
tiene sus amigas, yo las mías. La única cosa la cual nos puede hacer distanciarnos
más es su amistad con Sharpay. Sí, mi hermana y mi ahora “enemiga” son amigas.
A ver, entiendo que sean amigas. Ellas ya lo eran cuando Sharpay y yo éramos
mejores amigas. Y simplemente por el hecho de que nosotras hayamos dejado de
serlo, no significa que mi hermana haya de hacer lo mismo. Pero es algo que me
molesta. Al menos un poquito.
De camino a clase
no me encontré con Troy. Raro. Tal vez por fin haya captado la indirecta-directa
de ayer.
Iba por la acera
escuchando mi ipod. Aún me quedaban 5 minutos de caminata hasta llegar al
instituto. El instituto no está muy lejos de mi casa. A unos 15 minutos, así
que voy caminando. Y sí, tal vez se os pase por la cabeza ¿por qué no va con su
hermana? Es cierto que vamos al mismo
instituto y podríamos ir juntas hasta clase pero ella siempre queda con sus
amigas, las cuales viven en nuestro vecindario. Sin embargo mis amigas, en
especial Taylor, viven lejos de mi casa. Así que solo me queda ir solita hasta clase. Y justo cuando acabó la
canción que estaba escuchando se oyó un fuerte motor de coche acelerando. Giré
mi cabeza un poco para ver el mismo coche que casi me atropella ayer. Esta vez
también iba a toda leche pero por fortuna no me encontraba en medio de su
camino. Intenté ver al conductor pero los cristales estaban tintados. Lo único
que pude ver fue mi propio reflejo. ¡Maldición! El coche desapareció y yo seguí
mi camino hasta llegar al instituto.
_________________________________________________________________
Os agradecería mucho que compartierais la novela con otras Beliebers que les guste leer fan fictions de Justin.
Gracias :)
Silvia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario