Recuperarme no
fue tarea fácil aunque el hecho de que Justin no apareciera por el instituto
las 2 semanas siguientes ayudó. Al no venir a clase yo no lo veía, no me sentía
incómoda y podía aclarar mejor las cosas. Podía ordenar todas mis ideas y
sentimientos. Aunque también necesité la ayuda de Taylor. Ella y sus charlas
también me ayudaron mucho. Me hubiera gustado poderles contar lo que sucedía a
Martha y a Kelsi pero sabía que no podía. Ya desde un principio no les había
dicho nada y eso no significa que no las aprecie. Las quiero muchísimo pero… no
sé. Es penoso admitir que solo duré 1 semana y media con Justin. Sabía que no
sería fácil porque nos conocíamos muy poco. Pensé que romperíamos porque no
tendríamos tantas cosas en común como parecía en un principio. Discutiríamos
por alguna tontería y viendo la incompatibilidad entre nosotros romperíamos la
relación. Jamás se me pasó por la cabeza que el hecho de estar a punto de morir
por culpa de una bomba sería el detonante. Y nunca mejor dicho.
Seguí sin decirle
a Taylor lo que había pasado exactamente. Mi idea seguía clara en la cabeza. Cuanto menos supiera Taylor de lo que envolvía a Justin, mejor. Pero a ella
tampoco le pasó desapercibido el hecho de que Justin no apareció por clase así
que un día a la hora de salir me dijo de ir a tomar algo y yo sin saber sus
intenciones acepté. Una vez sentadas en una cafetería me vi sumergida en un
interrogatorio.
- Está bien
Gabriella. Sé que me dijiste que preferías guardártelo y te juro que he
intentado por todos los medios que así sea pero… me tienes preocupada. Parece
que romper con tu novio de menos de 2 semanas te haya afectado tanto como
cuando rompiste con Troy - ¿de verdad? ¿Era así como se me veía por fuera? No
podía comparar ambos dolores porque pese a que eso fue lo que hice con Justin
cuando lo dejé, las historias son realmente diferentes – no me gusta verte mal
y el hecho de que Bieber no haya aparecido en clase durante más de 1 semana…
creo que algo grave pasó.
- No es nada
Taylor, de verdad.
- ¿Por qué no te
creo?
- Porque eres tan
buena amiga que siempre tienes alerta tu instinto de protección – ella iba a
decir algo pero la corté antes de eso – mira, tal vez… me encariñé con Justin
más de lo que pensaba, ¿vale?
- Eso no lo dudo,
le diste tu virginidad.
- ¡Taylor!
- ¿Qué? – dijo
confundida por haberle llamado la atención.
- Estamos en un
lugar público, lo último que me apetece es discutir mi vida sexual aquí. Y sí,
con él en unos días me sentí más preparada que con Troy en años. No tengo
respuesta a eso, ¿ok? Simplemente… sentí que era el momento. Él lo deseaba pero
yo también. Así que simplemente ocurrió y por eso considero a Justin mi primer
novio. Porque bueno… por eso – Taylor asintió comprendiendo lo que quería
decir.
- ¿Sabes? Chad me
confesó que Troy sigue colgado de ti. Dice que ahora no va tanto detrás de ti
porque no quiere agobiarte – suspiré con frustración. No me apetecía hablar de
Justin pero tampoco de Troy. ¿Por qué todavía no estaba en casa? – Sé que la
cagó en el pasado. Créeme cuando te digo que me vengué de alguna manera pero
Troy es un buen chico. No volvería a hacerte lo que te hizo.
- Sí, bueno.
¿Tengo que recordarte que desde que lo dejamos está todo el rato con Sharpay?
- No te lo voy a
negar, pero como novia de Chad yo paso mucho tiempo a su alrededor y te prometo
que lo único que Troy siente hacia Sharpay es amistad. Pero contigo… es
diferente – y asintió para dar énfasis a su afirmación – tú le traes de cabeza y
tantos años de relación no pueden esfumarse así como así. Mírame a los ojos y
dime que no sientes nada por Troy.
La miré a los
ojos dispuesta a negar cualquier tipo de sentimiento hacia él pero me sorprendí
al no verme capaz. No podía decirle a Taylor que no sentía nada por Troy y el
saber eso me asustó. ¿Seguía sintiendo algo por Troy?
Sí, claro. Eso no era
posible. Eso no podía ser posible. ¿Qué estúpida seguiría enamorada de su ex
novio que la engañó con su mejor amiga? Si hasta parece un culebrón de esos.
No, no estaba enamorada de Troy en absoluto. Pero… sentía algo hacia él. No
podía negarlo ni siquiera sin mirar a Taylor a los ojos. Ya no. Antes parecía
que lo ocultaba hasta de mi misma pero ahora lo he visto, ahora lo sé. Ahora no
puedo intentar ignorarlo. Me sigue gustando Troy. Menos que en un pasado pero…
una parte de mí desearía volver a estar en sus brazos. Volver a sentir sus caricias
y besos. Ay Dios mío… ¿Qué está mal conmigo? ¿Qué he hecho para que me
compliques tanto la vida? Te juro que lo repararé enseguida para volver a la
normalidad.
Después de 1 hora
nos fuimos de allí y cuando llegué a casa me sometieron a otro interrogatorio.
Por suerte este no tenía nada que ver con chicos, simplemente querían saber
donde había estado.
Una vez en mi
habitación me dejé caer en mi cama y me puse a pensar en mi charla con Taylor.
Tenía la sensación que lo de Justin ya estaba… superado de alguna manera. Pero
ahora tenía otro problema. Otro asunto que no paraba de rondar por mi cabeza
haciendo que me comiera el coco una y otra vez. ¿Qué debería hacer respecto a
Troy?
No hay comentarios:
Publicar un comentario