Busca lo que no encuentres

domingo, 27 de octubre de 2013

CAPITULO 33

Tal vez subestimé un poco eso de que lo mío con Troy no fue algo tan hablado como me hicieron pensar. Pero nuestra relación casi que fue más famosa que la de Spears y Timberlake, como mínimo en el East High. 

Oía los chismes de la gente. Oía como algunos decían que se veía a la legua que volveríamos a estar juntos ya que estábamos hechos el uno para el otro. Otros chismes decían que yo me había ido arrastrando a Troy ya que él seguía siendo el chico más popular del instituto. Otros me trataban de estúpida por volver con él después de lo que pasó con Sharpay. Y los otros chismes decían que fue Troy quien se arrastró hasta mis pies porque seguía locamente enamorado de mí.

No sabía si reírme por todo lo que se decía por ahí o asustarme por el hecho de que la gente realmente estaba interesada sobre mí y mi vida privada. Incluyendo rumores y cotilleos. Dios, eso era horrible. Sharpay es la chica popular del East High, no yo. Es con ella con la que se supone que deben cebarse todos, ¿no? ¿Qué pinto yo? El hecho de que esté con Troy es irrelevante. Esto no era como los matrimonios entre princesas y caballeros. Aquí no se intercambiaban títulos ni dotes. Yo seguía siendo Gabriella Montez, la chica cerebrito del último curso. Aunque ser una cerebrito no era sinónimo de ser marginada. Simplemente la gente no se fijaba tanto en mí como en Sharpay. Algo totalmente comprensible. El rosa es un color demasiado chillón.



Estaba guardando mis cosas en la taquilla después de las clases cuando Justin apareció.

- Vaya, ha pasado ya un tiempo pero algunas cosas no cambian. Sigues siendo de las últimas en salir del instituto. Es como si realmente te gustara este lugar.
- ¿Y si me gusta qué? ¿A caso no puedo estar aquí hasta ser la última en salir? – le repliqué. Sabía que en realidad hoy por hoy no tenía argumentos para discutir con él o lo que fuera que estuviera pasando.
- Puedes hacer lo que quieras. Yo solo… joder, no se suponía que esto empezara tan mal – me giré y le miré – mira yo solo quería felicitarte por lo tuyo con Bolton – sus palabras eran una felicitación, pero la mueca que hizo mientras hablaba me dejó claro que no estaba muy contento al respecto –Supongo que después de nuestro fracaso de diste cuenta de que le seguías amando. Seguramente fue el hecho de que él te pudo haber engañado con tu mejor amiga pero a fin de cuentas no te llevó a una casa donde había una bomba así que lo comprendo. Entiendo por qué volvéis a estar juntos – resoplé. Sabía que mis palabras el día que le dejé le dolieron, pero no creía que seguiría  llevando consigo ese dolor.
- Mira Justin, respecto a eso… lo siento. Yo simplemente estaba en shock, no quise decir lo que dije.
- Sí quisiste hacerlo, lo vi en tus ojos – aparté mi mirada. Ni yo misma estaba segura qué se me había pasado por la cabeza para decirle lo que le dije. ¿Realmente quise decirle eso? ¿Quise hacerle daño? – y está bien. No fue algo loco, fue algo lógico y normal bajo las circunstancias que se han dado. Solo… - lo vi dubitativo. ¿Diría lo que sea que estaba a punto de decir? – olvídalo. Te deseo lo mejor Gabriella. A los dos. Os deseo lo mejor.


Dicho esto se fue. No sé que me indujo a qué le llamara pero su nombre se perdió en el olvido. Él no se giró y yo no fui tras él. Habíamos hablado por unos minutos, él dijo todo lo que quería decirme y luego se marchó. Fue decisión suya, yo no tengo que hacer o decir nada. Pero sabía que no me había dicho todo lo que quería y me moría por saber qué se había callado. No me comprendía ni a mi misma. Corté con Justin hace semanas y ahora he vuelto con Troy, pero entonces ¿por qué sigo pensando en Justin alguna que otra vez? ¿Por qué me sentí feliz cuando vi que vino a hablar conmigo? ¿Y por qué tenía ganas de correr tras él y besarle? Dios… me iba a volver loca si es que no lo estaba ya.


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