Busca lo que no encuentres

miércoles, 9 de octubre de 2013

CAPITULO 28

La vuelta de Justin fue menos dura de lo que me esperaba. 
Si antes ya me ignoraba pues ahora se había triplicado. Antes era consciente de que me miraba alguna vez, incluso antes de lo nuestro. Ahora ni eso. Y me fastidió cuando al entrar en clase en lugar de sentarse en su sitio, a mi lado, se sentó en otro de los pupitres vacíos al lado de Taylor la cual al verlo se giró y me miró interrogante. Yo sacudí mis hombros ya que no tenía explicación alguna. Supongo que esto era lo que tocaba a partir de ahora. Tendré que hacer como si jamás lo hubiera conocido.



Durante el almuerzo Chad apareció en nuestra mesa. Taylor le invitó a unirse a nosotras y todas aceptamos. Tal vez Kelsi y Martha son las que menos amistad, por decirlo de alguna manera, tienen con Chad pero se caen bien. Lo que no pensé es que Troy le seguiría y me miró como pidiéndome permiso para sentarse a mi lado. Lo miré de vuelta durante unos segundo y asentí. Él mientras se sentaba me regaló una bonita sonrisa pero… no podía competir con la sonrisa de Justin. Sin duda la de Justin era mucho más hermosa.

El almuerzo fue tranquilo. Hablábamos mayormente del baile ya que los 6 estábamos en el grupo de interpretación. Mientras nosotras estábamos entusiasmadas por ello, Chad y Troy no se esforzaban en ocultar su disgusto ante el tener que bailar y cantar. Esto casi se sentía… como en los viejos tiempos. Casi.


Cuando dejé la cafetería para ir a clase Troy me siguió y tuvimos una agradable charla hasta el aula. Quien me iba a decir a mí en principio de curso que después de unos meses estaría hablando con él tan tranquilamente. Sin duda no me lo esperaba y la gente tampoco. Más de uno ni se dignaba a disimular su curiosidad. Sí, todo el mundo sabía lo que había ocurrido y jamás me había sentido tan humillada en mi vida. Casi todos se pusieron de mi parte y me dieron ánimo, cosa que agradecía. Pero Troy es el capitán del equipo de baloncesto, el único deporte que vale la pena en el East High. Él es el chico más popular del colegio y no bromeo. Supongo que por eso muchos de los que me apoyaban le “chupaban” el culo a Tory a mis espaldas. En fin… los humanos somos muy débiles.

- ¿Entonces te gustaría salir conmigo el sábado?
- ¿Qué? – estaba tan distraída en mis pensamientos que no me enteré de qué estábamos hablando.
- Parece que no has cambiado – dijo riendo por lo bajo – te preguntaba si te gustaría salir conmigo el sábado.
- ¡Oh! Yo… ¿en plan cita?
- Bueno… - noté su incomodidad. ¿Troy incómodo? – sé como te sientes respecto a mi y a lo que pasó. Me encantaría tener una cita contigo pero yo pensé que tú preferirías que esto fuera más como… una salida entre amigos.
- Una salida entre amigos. Sí, suena bien.
- ¿Entonces te paso a buscar el sábado? – preguntó esperanzado.
- Sí. Claro – asentí mientras hablaba – ven el sábado a partir de las 5.
- Genial. Te llamó una vez estemos en casa, ¿sí? – asentí y él se inclinó. Me puse nerviosa. Mi primer pensamiento fue que me iba a besar en los labios pero la simple idea se disipó cuando noté sus labios en mi mejilla – qué acaben bien las clases Gabriella – y sin más dio media vuelta y se marchó.

Vaya, vaya… ¿qué me está pasando? ¿Por qué de golpe tengo tantas ganas de que llegue el sábado? Era jueves por lo que aún tendría que esperar unas 48 horas. Y pese a que en un pasado la simple idea me hubiera asqueado… ahora la deseaba. Deseaba ver a Troy el sábado pero antes de eso necesitaría una charla de chicas. Y sí, chicas. En plural. Martha y Kelsi pueden saber sobre esto ya que ambas conocen toda la historia con pelos y señales.




Tal y como dijo me llamó y acordamos la hora. El viernes acordé con las chicas quedar en casa de Taylor el sábado por la mañana. Les avancé que había quedado con Troy por la tarde y la sorpresa era clara en sus rostros. Taylor no estaba tan sorprendida porque ya la habían “informado” tanto por mi parte como por la parte de Chad. Ella estaba feliz por mí e incluso repitió más de una vez <<ahora estás haciendo lo correcto>>. ¿Lo hacía? ¿Cómo puedo saber lo que es correcto o no? ¿Estar con Justin fue incorrecto? Y reí ya que cuando estaba con él, cuando me besaba en todo lo que podía pensar era en que estábamos hechos el uno para el otro. Pensaba en que esto estaba destinado a suceder. Esto debía suceder. Y Taylor ahora me decía que era una equivocación… bueno, ella nunca estuvo del todo contenta con la idea de yo saliendo con Justin. Ella seguía comentando alguna que otra vez que Justin gritaba problemas y peligro cada vez que respiraba. Sin tan solo supiera cuán acertada estaba… pero no, no lo debía saber. Ni Taylor, ni mis padres, ni mi hermana, ni nadie. No sé si Justin se lo merece pero dije que iba a guardar su “secreto” y lo haré. Me lo llevaré a la tumba sin que nada ni nadie haya osado siquiera arrebatármelo. Vaya, a veces podía ser realmente melodramática. Una reina del drama, aunque ese papel le quedaba mucho mejor a Sharpay. 
Hmm… Sharpay. Desde hace unos días está más simpática conmigo de lo usual y eso me asusta. Me asusta como los mil demonios. Sharpay no ha sido buena conmigo desde que rompí con Troy. Siempre se ha enorgullecido de demostrar el poco agrado que me tiene pese a ser una de las mejores amigas de mi hermana. Irónico, ¿verdad? No sé que veía Sharpay tan interesante en mi hermana para pasar tanto tiempo con ella. Si fueran de la misma edad o si Stella fuera mayor que Sharpay podría llegar a entenderlo, pero mi hermana era 2 años más pequeña que nosotras. No tenía sentido pese a que desde que las presenté conectaron al instante. Misterios de la vida. Estoy descubriendo que hay muchos mas de los que parece.

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