Busca lo que no encuentres

lunes, 14 de octubre de 2013

CAPITULO 29

Siento el retraso. Estoy intentando terminar de escribir TODA la novela para que no se me acumule faena :)


Todas parecían más emocionadas porque esta tarde había quedado con Troy, que yo. Así son mis amigas. Se toman las cosas de los demás como personales pero aún y así las adoro.

No ocultaron que les gustaba la idea de que Troy y yo volviéramos a estar juntos, pero como le he estado repitiendo una y otra vez desde que nos reunimos todas en casa de Taylor, eso ni siquiera cruza por mi mente. El hecho de que esta tarde haya quedado con Troy no significa que va a pasar algo serio. Para nada. Lo definimos bien claramente cuando dijimos de quedar. Esto es solo una salida entre amigos, nada de cita. Pero las chicas no lo veían de igual manera e insistían a que fuera a por él. A que me lanzara. ¿Lanzarme yo? Cualquiera que me conozca un poco sabe que prefiero que los chicos sean los que den el primer paso. Como se ha hecho toda la vida. Si algún chico es tan cobarde como para hacerlo, no merece la pena ni un segundo de tu vida. Así que yo ya tenía claro que no esperaba más que una charla entre viejos amigos-enemigos-expareja con Troy. Pero las chicas me obligaron a plantear un “por si a caso”. Eso era algo muy normal cuando hacíamos este tipo de encuentros. En esta ocasión el “por si a caso" que plantearon estaba muy claro.

- Por si a caso Troy te dice que quiere volver contigo, debemos trazar un plan.
- Estoy de acuerdo con Taylor – contestó rápidamente Kelsi.
- Yo también – miré a Martha mientras asentía.
- Chicas, esto no es una batalla. No se trata de ir haciendo planes – les dije intentando que se olvidaran de esa idea – si eso sucede… bueno, ya se me ocurrirá algo. Ya se verá el resultado final.
- Pero deberías estar preparada porque eso puede ser posible.
- Lo sé Martha, lo sé. Pero no lo creo. Puede ser posible pero improbable – y  me di unas palmaditas mentales en la espalda por la coherencia de mis palabras.
- Como sea, se por fuentes fiables que él va a volver a intentarlo contigo - ¿fuentes fiables? ¿Por qué demonios decía eso en lugar de decir el nombre de Chad? – no sé si lo aprovechará en esta ocasión o no, pero mantén tu mente abierta a todas las posibilidades.
- Sí, y no te precipites a la hora de decidir – dijo Kelsi muy sabiamente – sé lo que es eso y no te lo recomiendo.

Miré a cada una de mis amigas y me pregunté como podía ser tan bendecida de tenerlas en mi vida. Estas 3 chicas se preocupan por mí tanto como yo me preocupo por ellas y pobre de el estúpido o estúpida que intente lastimarlas. Puedo ser muy tranquilita y todo sonrisas, pero soy un huracán cuando me enfado. Hasta el día de hoy solo mi hermana, Troy, Sharpay y Justin han sido testigos de cómo una situación límite me puede descontrolar. No es algo que me guste pero sucede. Y como dije es algo descontrolado, no tengo poder para retenerlo ni eliminarlo. Si algo realmente me molesta, pero me molesta mucho, lo dejo saber y no de la mejor manera posible. Eso nunca.



A la hora de comer nos despedimos y cada una se fue a su casa. Cuando yo llegué me encontré a mi padre sonriéndome. A ver, no es que nunca sonría pero pocas veces me lo encuentro esperándome con esa cara de felicidad y me sorprendí al igual que me asusté. Tal ve había pasado algo malo e intentaba retrasar el momento de la verdad con falsas sonrisas y un falso buen ambiente.

- ¿Qué ha pasado? ¿Estáis todos bien? – dije cerrando rápidamente la puerta y dirigiéndome hacia mi padre.
- Claro que sí. ¿Qué podría haber pasado? – dijo me padre confundido. Vale. Pues lo siento pero la confundida aquí soy yo.
- No te enfades papá, pero no sueles recibirme cuando llego y mucho menos llevas en tu rostro una sonrisa como esa.
- ¿Tanto se nota? – dijo con un deje de sorpresa.
- Son unos 18 años contigo papá. Sí, se nota.
- Bueno, es que me puse muy feliz cuando un pajarito me dijo que esta tarde tenías una cita con Troy Bolton – yo iba de camino a mi habitación. Ya tenía un pie en el primer escalón para ir al segundo piso y me paré al oír a mi padre decir <<cita>> y <<Troy Bolton>> en una misma oración.
- ¡¿Qué?! – dije girándome debido a la sorpresa.
- ¿Por qué no nos lo dijiste? Nos hubiera encantado saber que habíais arreglado las cosas después de tanto tiempo – reí debido a las palabras de mi padre. Creo que le tengo que aclarar algunas cosas…
- Papá, no estamos intentando arreglar nada porque no es una cita. Ya hace unas semanas que Troy y yo estamos más amigables y me dijo de quedar esta tarde pero en plan de amigos. Eso lo dejamos muy claro días antes de hoy. De todos modos no entiendo por qué te hace tan feliz. ¿Tengo que recordarte que me engañó? – mis padres también sabían lo que había ocurrido. Ambos se demostraron muy descontentos. Mi madre empezó a ver con otros ojos a Troy y mi padre fue a buscar al Sr. Bolton para hablar sobre lo que había ocurrido. Sí, mi padre se enfrentó voluntariamente al alcalde solo por mí pese a que hace años que ellos son buenos amigos – no puedo creer que después de todos los malos calificativos que dijisteis sobre él y Sharpay, ahora te agrade la idea de que volvamos a estar juntos. Cosa que dudo que ocurra.
- Eras feliz con Troy, cariño. Él puede hacer lo que sea pero eso jamás lo olvidaré – dijo mi padre mientras me envolvía en un abrazo. Los padres parece que tienen un sexto sentido cuando se trata de sus hijos, porque yo estaba bastante alterada y lo que necesitaba era eso, un abrazo – fuisteis amigos desde el parvulario y cuando me dijiste que estabais juntos… me hiciste realmente feliz, Gabriella. Y cuando supe lo que ocurrió me hubiera gustado arrancarle el pescuezo. En lugar de eso fui a hablar con su padre quien me aseguró que obtendría una buena amonestación – y sí, eso ocurrió. No sé muy bien que hizo el Sr. Bolton a su hijo pero Sharpay se me acercó unos días después para decirme que mi <<papi>> había jodido a Troy – pero como he dicho, mientras fuisteis mejores amigos y mientras fuisteis novios tú estabas sonriendo todo el rato. Podía oír tu linda risa cuando pasabais la tarde en casa. Pensaba que era el chico perfecto para ti, el que te habían destinado hasta que ocurrió lo que ocurrió. Pero todo el mundo comete errores y todo el mundo se merece una segunda oportunidad. ¿No crees?


Sí, en cierta manera lo que decía mi padre era verdad pero estaba asustada. Y no me avergüenzo de admitirlo. Si Troy me engañó con Sharpay fue porque yo no era suficiente para él. Fue porque debe haber algo malo en mí, algo que no le gustaba en absoluto y lo encontró muchísimo mejor en ella. Me tuve asco a mi misma por un par de meses y hubiera sido más si Taylor no hubiera estado a mi lado en todo momento. Me arruinaron bastante la vida, ambos. Así que no estaba tan segura de las palabras de mi padre. Es cierto que todo el mundo comete errores y si solo hubiera sido algo de una noche, no sé, una fiesta con alcohol y bueno… si se hubieran enrollado a causa de eso pues aún podía verlo como un error y tal vez perdonarle. Pero no fue cosa de una vez, fueron muchas veces. Eso no es un error, eso es algo que haces a consciencia. Él sabía perfectamente lo que hacía, sabía lo que podía perder, lo que podía pasar. Pero continuó. Así que tal vez todos merezcan una segunda oportunidad si han cometido un error. Un simple e impredecible error. Pero ese no era el caso de Troy e iba a necesitar más que palabras bonitas para conquistarme. Él no es Justin. Él no lo va a tener tan fácil esta vez.

1 comentario:

  1. No te preocupes sube cuando puedas amo tu novela espero la sigas pronto saludos:)

    ResponderEliminar