Busca lo que no encuentres

jueves, 24 de octubre de 2013

CAPITULO 32

Si hace unas horas lo intuía, ahora se podía decir que era oficial. No paraba de mensajearme con Troy hasta que decidimos que llamarnos acabaría siendo más barato así que pasamos más de 1 hora hablando por teléfono. 
Decidimos no decir nada todavía. Obviamente había una excepción. No podíamos callárnoslo para todos así que él decidió explicárselo a Chad mientras yo se lo iba a explicar a Taylor. Son novios, si había 2 personas idóneas para guardar este “secreto” eran ellos. Y a diferencia que con Justin, el ocultárselo a todo el mundo no me molestó. No sabía lo que eso significaba. Podía ser porque:

1: Me sentía más cómoda con Troy que con Justin. Ya me conocía como era la cosa con Troy y el ocultarlo fue una decisión mutua.

2: Lo que sentía por Troy no era tan fuerte como lo que llegué a sentir por Justin y eso hacía que el esconderlo no me importara, porque no quería chillar al mundo entero que estaba con Troy. Sin embargo mientras estaba con Justin eso era justamente lo que quería hacer.

Esa segunda opción me daba miedo. Obviamente solo era una opción, seguro que esa no era la correcta pero pensar en esa posibilidad… No. Lo borré de mi mente. Troy y yo estamos destinados a estar juntos. No solo somos nosotros quienes los piensan, los que nos conocen también. Nuestra ruptura fue un poco como la ruptura de Britney Spears y Justin Timberlake. Un escándalo. Y a fin de cuentas rompieron por algo parecido, pero yo no fui la causante cosa que no ocurrió con Britney.

En fin, simplemente no. Me negaba a aceptar esa segunda opción y al final yo soy la que manda en mi vida y en mis sentimientos. Yo soy quien lo controla, quien dicta las ordenes. Y no hay marcha atrás.



Taylor se emocionó cuando le conté. Sabía que esa sería su reacción. Aunque ella no me lo dijo yo ya sabía que nunca llegó a aceptar a Justin del todo porque tenía la esperanza de que volvería a estar con Troy. Ella y sus citas dobles. De verdad que le encantaba cuando hacíamos eso y Troy me dijo entre clase y clase que Chad se lo tomó de igual manera. Le felicitó y le dijo que <<ya era hora>>, palabras textuales según Troy. ¿Todos pensarían igual que ellos? ¿A caso la gente del East High está esperando que volvamos? Sería escalofriante.



Esta mañana se anunció por megafonía que las entradas para el baile estarían disponibles la semana que viene. Sí, es un musical pero es un baile de igual manera. Digamos que hay dos bailes. Un baile normalito para todo el instituto y luego está nuestro baile, el cuál todavía no habíamos planeado. La Srta. Darbus quería que también fuera un baile real. Que escogiéramos una pareja. 
Bueno… desde siempre han sido los chicos quienes han invitado a las chicas al baile. Pero Troy no me lo había pedido, aún. Durante los últimos 2 años fue con Sharpay pero supongo que las cosas han cambiado. O eso espero sino me va a escuchar alto y claro.



Ya había pasado una semana y me encontraba en la sala del anuario. Conseguimos a más gente para que se uniera a Taylor y a mí en esta gran odisea. Ahora el trabajo era más fácil y todo iba más rápido. Estábamos en nuestras mesas mirando fotos y escogiendo las perfectas.

- Mira esta foto – dije a Taylor. Era una foto de grupo en la que aparecían todos los que hacían un curso inferior a nosotras – la guardo con las demás.
- De acuerdo – me contestó.

Entonces  Troy y Chad aparecieron sin previo aviso. Chad entró con una manopla y con una bandeja. Por la olor supe que eran galletas y también por la olor supuse que estarían realmente apetitosas. Dejó la bandeja en la mesa de Taylor.

- De parte de Zeke – dijo Chad. Aún era raro el pensar que uno de los chicos que juego a baloncesto tenga como hobby la cocina – cuidado, queman mucho – advirtió.
- Vale – dijo Taylor completamente feliz.
- Pero él no lo sabe así que tenéis que comeros las pruebas – saltó de repente Troy.
- Haciéndonos la pelota… - dije pero casi me falla la voz ya que sentí las manos de Troy acariciando mis brazos y no se separaba. Esto era nuevo, de alguna manera. ¿En qué momento decidimos mostrar afecto en público? – una buena maniobra – dije mientras levantaba mi cabeza para mirarle confundida.
- Chad espera tener dos páginas para él solo – dijo mientras le miraba y lo único que pude hacer fue reír. No solo por la broma de Troy sino también porque estaba feliz de saber que se había acabado lo de esconder lo nuestro – puede que hasta tres, la otra para su pelo – eso fue demasiado y todos reímos.
- El que vale, vale – la risa fue cesando y yo volví a mirar las fotos que tenía en la mesa mientras las manos de Troy se deslizaban por mis brazos y acababan en mis manos con nuestros dedos entrelazados – Oh, capitán, por cierto. Eh… ¿puedes llevarme luego a probar un traje?

Oh, oh. Ahora los brazos de Troy estaban cruzados por encima de mis pechos y nuestras manos seguían entrelazadas pero ese <<oh, oh>> no tenía nada que ver con eso. Las palabras de Chad sonaron como… como si fueran una invitación al baile y yo sabía de alguien a quien no le va a gustar nada de nada. Así que sabiendo la que se avecinaba lo único que pude hacer fue mirar el techo. Me daba un poco de pena el pobre Chad pero tampoco quería perderme la reacción de mi mejor amiga así que les miré justo a tiempo de ver lo que él solito acababa de desencadenar.

- ¿Un traje? ¿Para qué? – preguntó Taylor fingiendo que no tenía ni idea de a lo que había venido Chad ni a lo que se refería.
- Para el baile – dijo Chad de manera… seductora. O eso intentó. Estaba demasiado confiado cuando había perdido la batalla desde el principio.
- Oh cielo… si piensas que eso es una invitación, tendrás que bailar tu solo


Sí, Taylor estaba un pelín cabrada con él. Como supuse que no quería pegarle simplemente le dio un codazo a la pelota de baloncesto que Chad sostenía y luego se levantó de su silla no sin antes echarnos un vistazo y negar con la cabeza. Luego dio media vuelta y se marchó sin mirar atrás. Chad se quedó en el mismo lugar, pareciendo un niño que se acababa de perder en el parque y Troy y yo solo pudimos reír. Justo cuando Troy depositó un dulce beso en mi cabello sonó el timbre, así que yo también me levanté de mi silla y los tres juntos fuimos a clase. 
El almuerzo había terminado.

ESCENA

1 comentario:

  1. Siguela
    Siguela
    Siguela
    Siguela
    Siguela
    Siguela
    Siguela
    Siguela :3
    Me encanta tu nove
    Saludos

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