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viernes, 29 de noviembre de 2013

CAPITULO 46

Estaba en el anfiteatro de las artes de Alburquerque ensayando la canción con mi grupo de baile. El lugar era enorme pero sinceramente dudaba que se llenara. No somos mucha gente en Alburquerque y no creo que gente de otras ciudades vengan a ver algo como esto, aunque para mí mejor. Cuanto menos gente haya menos vergüenza tendré.

- Bien chicos, creo que lo tenemos – les dije para así poder finalizar el ensayo.

Nos fuimos todos a los vestuarios a prepararnos. Quedaban 2 horas para que empezara todo, y notaba como mis nervios iban aumentando poco a poco. ¿Por qué? No era solo por el hecho de actuar delante de personas, en realidad lo he hecho con anterioridad y no es tan malo. Estoy nerviosa porque Justin va a estar. ¡Lo conseguí! Aunque jugué un poco sucio. Si todo sale bien tendré que darle las gracias a Twizzy, pues él fue quien convenció a Justin para venir.


Los minutos pasaban y pasaban. Solo quedaba 1 hora. Yo seguía sin ponerme el vestido. Tampoco me había arreglado el cabello ni puesto maquillaje. De haberlo hecho, Taylor me hubiera matado antes de que tuviera la oportunidad de cantarle la canción a Justin. Mi mejor amiga me hizo prometer que ella sería la que me prepararía para lo que llamó “mi gran actuación”. Taylor es buena para estas cosas así que estuve de acuerdo pero la hora de empezar estaba cada vez más cerca y ella no aparecía.

A 30 minutos de que empezara el espectáculo Taylor entró en los vestuarios. Se la veía agitada y cansada. Me puse el vestido y los zapatos y mientras me peinaba me explicó su odisea para llegar hasta aquí. Resulta que iba en el coche de Chad pero se les averió a medio camino. Chad le dijo que no era nada de importancia y que lo arreglaría enseguida, pero resultó que era más grave de lo que él pensó así que después de esperar por un rato Taylor decidió coger un taxi y venir. Lo único que pude hacer fue reírme aunque de buena fe ¡Jajaja!



El “Micro Abierto” ya había empezado. 3 personas ya habían actuado y ahora lo estaba haciendo la cuarta. ¿Quién es la quinta? Pues yo. Me reuní con todos los bailarines y entre todos intentamos calmar nuestros nervios y darnos fuerza y ánimos para darlo todo en el escenario.

La voz en OFF del presentador del espectáculo dio por finalizada la actuación que se estaba haciendo y me presentó como la siguiente en subir al escenario. Yo ya estaba justo detrás, preparada para bordar la canción en cuanto me dieran la señal.






¡Madre mía! Jamás llegué a pensar que habría tantísima gente. Me dijeron que llenaron todo el anfiteatro… yo aún seguía temblando. Me imaginaba a 500 personas, 600 a lo mucho. Sigo sin poder creerme que he cantado esa canción tan personal para mí ante miles de personas. Increíble. Pero fue una buena sensación. No solo por eso sino porque rápidamente localicé a Justin y bueno… digamos que mi mirada se posó en él en más de una ocasión. ¿Intencionadamente? Por supuesto ¡Jajaja!


Me despedí de los chicos y les agradecí que me ayudaran con la actuación. A la salida pude ver que me estaba esperando más de una persona. Mi familia, las chicas, Chad y Troy. ¿Troy? Primero me acerqué a mi familia y ellos me felicitaron por la actuación, incluida Stella. Últimamente nos estábamos acercando más y más, y es genial. Luego fui con las chicas. Chad y Troy estaban con ellas pero hablaban entre ellos. Chad me felicitó y Troy solo se dedicó a echarme alguna que otra mirada. Mis amigas estaban emocionadas por la actuación. No les había dejado ver nada antes de esta noche, así que todo fue una sorpresa para ellas también. Y mientras hablaba con las chicas una extraña sensación recorrió mi espalda. Eso hizo que levantara mi cabeza y me encontré a Justin apoyado en su moto y mirándome fijamente. Le sonreí y él… ¡me devolvió la sonrisa!

Creo que empecé a hiperventilar interiormente. ¿Me sonrió? Eso significa que le gustó la actuación. Entonces también debe significar que captó el mensaje que le enviaba. ¡Oh Dios mío! Realmente deseaba que hubiera entendido lo que quise decir. Quería ir con él y preguntarle, saber qué pensaba pero me resultaba bastante imposible. Estaba bajo la vigilancia de mis padres, mi hermana y mis amigos. ¿Cómo podría escabullirme de ellos para reunirme con Justin? Imposible. Definitivamente imposible. Lancé un suspiro y aparté mi vista de Justin. Solo se me ocurrió hacer una cosa y la puse en práctica.


Le hice un gesto a Taylor para que se acercara más a mí y le susurré que hablara con Justin para decirle de vernos en 2 horas, en mi habitación. Cuando dije eso último ella giró su cabeza y me miró interrogativamente. Yo solo reí imaginando lo que debía estar pasando por la cabeza de mi mejor amiga. Sin duda esta chica no tiene remedio.

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