Busca lo que no encuentres

sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPITULO 40

Estaba en el parking del East High de nuevo. Esta vez Taylor me acompañaba y aproveché la ocasión para contarle todo lo que había pasado con Justin. Tanto lo de ayer al volver a casa como hoy.

- Estoy flipando. Si no fuera porque no conozco a Bieber apostaría que está muy pillado por ti.
- ¿Qué dices  Taylor? Claro que no – reí. No, era imposible que Justin después de todo siguiera sintiendo algo por mí – el solo creyó que necesitaba un rescate y fue lo que hizo, nada más.
- Ya… seguro que no hubiera hecho lo mismo por mí.
- Bueno, no os conocéis. No habéis hablado ni nada. Supongo que es lógico que no hiciera lo mismo contigo – le repliqué usando la lógica.
- Vaya, gracias – dijo Taylor sarcásticamente – En fin, yo creo que sigue sintiendo algo por ti aunque haya pasado tiempo desde que rompisteis.
- Sí, claro. Seguro… - volví a reír sin ganas – bueno, ¿vamos al entrenamiento o no?
- Si no voy Chad me mata. Se lo prometí y se toma las promesas muy en serio.
- No como Troy…
- Oye, eso fue hace un par de veranos. Olvídalo ya, ¿si? – y seguidamente me abrazó – no pienses más en ello. Troy ha cambiado para bien. Así que ahora iremos tú y yo al gimnasio para ver como nuestros novios entrenan.

Asentí y tomadas del brazo fuimos hasta allí. Tuvimos que volver a entrar pero el gimnasio no quedaba muy lejos de la puerta. Solo salimos porque no podíamos ir hasta que los chicos no estuvieran en la cancha. Creo que les dimos tiempo suficiente para cambiarse, ¿no? Ahora deben estar calentando. 
Y sí, cuando llegamos eso era exactamente lo que estaban haciendo.

Nos sentamos en las gradas, a demás de nosotras había unas 20 personas más “esparcidas” por todo el lugar. En cuanto nuestros chicos nos vieron alzaron sus manos para saludarnos. Nosotras hicimos lo mismo. No pude volver a hablar con Troy desde que Justin se me llevó a rastras, así que estaba convencida que tenía todo un ejercito de preguntas preparadas para saber el por qué del comportamiento de Justin. Pero parece ser que Troy se lo iba a poder preguntar él mismo…

- ¡Mira! ¿No es ese Justin? ¿Qué hace ahí? ¿Está en el equipo? ¿Sabías algo de eso? – oía las preguntas de Taylor pero no las procesaba. Miraba fijamente a Justin. ¿Qué ocurre ahora?

Se acercó a los chicos y los 5 empezaron a hablar. Troy y Chad empezaron a reírse y supuse que no se reían con Justin, sino de Justin. ¿Qué estarían hablando? ¿Qué estarían diciendo? Por Dios, ojalá que Justin no les esté explicando nada de lo que tuvimos. Eso es lo último que deseo.

Entonces Justin se giró hacia unos chicos que parecían ser del curso de mi hermana. Casi siempre estaban en el banquillo durante los partidos pero supongo que cuando Troy y los otros se gradúen podrán ocupar sus puestos.

Los “novatos” se acercaron con cautela. Creo que todo el mundo que estaba en las gradas observaba el espectáculo con expectación por lo que pudiera suceder. 
Troy y Chad volvieron a reír, esta vez se les unieron Zeke y Jason. Eso me puso de muy mal humor. ¿Por qué se reían de Justin? ¿Tan infantiles eran? Estaba segura que fuera lo que fuera que dijo Justin no es para ponerse así. ¡Es insultante!

- ¿Lo estás viendo? ¡Se están riendo de Justin!
- Cálmate Gabriella. No se ríen de él sino con él – dijo Taylor intentando tranquilizarme.
- Já, ¿lo ves riendo?
- No, pero tiene una sonrisa de pillo en su cara que es inconfundible - ¿sonrisa de pillo? Volví a fijarme y tuve que darle la razón a mi amiga. No se estaba riendo pero sí que estaba sonriendo - ¡Mira!

Dejé de mirar a Taylor para volver a concentrarme en lo que ocurría allí abajo. Ahora todos se habían separado en dos equipos. Troy, Chad, Zeke, Jason y otro chico de su pandilla cuyo nombre no recuerdo y en el otro lado estaba Justin con 4 chicos de los “novatos”. De entre ellos reconocí a 2 que sabía seguro que van a clase con mi hermana. Ellos eran Donnie, un chico bajito de color el cual aparentaba tener menos edad de la que realmente tenía, y el otro era Jimmy. Más conocido como “El Hombre Bala”. ¿A qué se debe ese est*úpido nombre? Pues ni idea, el chico sabrá. Pero ahora estaba claro cuales eran las intenciones de todos. Iban a jugar una especie de partido. El equipo de Troy contra el equipo de Justin.

- ¿No te parece emocionante? Estoy segura que en el fondo se están peleando por ti – me dijo Taylor muy feliz.
- ¿Y eso te gusta porque…?
- Oh, no. No es que me guste pero te envidio.
- ¿Envidiarme? – la miré como si fuera una persona diferente - ¿Por qué me envidiarías?
- Tienes a dos chicos que están locos por ti. Y cabe resaltar que son un par de bombones – creo que me sonrojé y eso fue lo que provocó la risa de Taylor – no me estoy quejando de Chad pues estoy muy feliz con él. Pero siempre te sube el autoestima saber que dos especímenes como esos se están peleando por ti.

Y tenía razón. De alguna manera me sentía… emocionada. ¿Ganaría Troy o Justin? Troy es muy bueno, el mejor del equipo. Por ese motivo es el capitán. Sin embargo no sé como juega Justin… aunque pude verlo muy rápidamente. ¡Madre mía! Justin Bieber es con toda seguridad la única persona que puede enfrentarse al implacable Troy Bolton.

Todos estaban mirando con atención los movimientos de cada uno. Parecía que estaban bailando.


El partido fue realmente intenso. Justin era un contrincante muy bueno. Troy lo pasó mal pero logró ganar aunque claro, eso era algo que ya se veía venir. Justin es tan bueno como Troy pero sus equipos… ese partido estaba desequilibrado. Justin tenía las de perder pero sin embargo no se quejó en ningún momento. 
Mientras Troy y los chicos celebraban la victoria Justin se acercó a ellos y les estrechó la mano como buen deportista que sabe perder. No sé yo si vería ese gesto en Troy a no ser que le obligaran… 

No hay comentarios:

Publicar un comentario