Estaba en el
parking del East High de nuevo. Esta vez Taylor me acompañaba y aproveché la
ocasión para contarle todo lo que había pasado con Justin. Tanto lo de ayer al
volver a casa como hoy.
- Estoy flipando.
Si no fuera porque no conozco a Bieber apostaría que está muy pillado por ti.
- ¿Qué dices Taylor? Claro que no – reí. No, era imposible
que Justin después de todo siguiera sintiendo algo por mí – el solo creyó que
necesitaba un rescate y fue lo que hizo, nada más.
- Ya… seguro que no
hubiera hecho lo mismo por mí.
- Bueno, no os conocéis. No habéis hablado ni nada. Supongo que es lógico que no hiciera lo
mismo contigo – le repliqué usando la lógica.
- Vaya, gracias –
dijo Taylor sarcásticamente – En fin, yo creo que sigue sintiendo algo por ti
aunque haya pasado tiempo desde que rompisteis.
- Sí, claro.
Seguro… - volví a reír sin ganas – bueno, ¿vamos al entrenamiento o no?
- Si no voy Chad me
mata. Se lo prometí y se toma las promesas muy en serio.
- No como Troy…
- Oye, eso fue hace
un par de veranos. Olvídalo ya, ¿si? – y seguidamente me abrazó – no pienses
más en ello. Troy ha cambiado para bien. Así que ahora iremos tú y yo al
gimnasio para ver como nuestros novios entrenan.
Asentí y tomadas
del brazo fuimos hasta allí. Tuvimos que volver a entrar pero el gimnasio no quedaba
muy lejos de la puerta. Solo salimos porque no podíamos ir hasta que los chicos
no estuvieran en la cancha. Creo que les dimos tiempo suficiente para
cambiarse, ¿no? Ahora deben estar calentando.
Y sí, cuando llegamos eso era
exactamente lo que estaban haciendo.
Nos sentamos en
las gradas, a demás de nosotras había unas 20 personas más “esparcidas” por
todo el lugar. En cuanto nuestros chicos nos vieron alzaron sus manos para
saludarnos. Nosotras hicimos lo mismo. No pude volver a hablar con Troy desde
que Justin se me llevó a rastras, así que estaba convencida que tenía todo un
ejercito de preguntas preparadas para saber el por qué del comportamiento de
Justin. Pero parece ser que Troy se lo iba a poder preguntar él mismo…
- ¡Mira! ¿No es ese
Justin? ¿Qué hace ahí? ¿Está en el equipo? ¿Sabías algo de eso? – oía las
preguntas de Taylor pero no las procesaba. Miraba fijamente a Justin. ¿Qué
ocurre ahora?
Se acercó a los
chicos y los 5 empezaron a hablar. Troy y Chad empezaron a reírse y supuse que
no se reían con Justin, sino de Justin. ¿Qué estarían hablando? ¿Qué estarían
diciendo? Por Dios, ojalá que Justin no les esté explicando nada de lo que
tuvimos. Eso es lo último que deseo.
Entonces Justin
se giró hacia unos chicos que parecían ser del curso de mi hermana. Casi
siempre estaban en el banquillo durante los partidos pero supongo que cuando
Troy y los otros se gradúen podrán ocupar sus puestos.
Los “novatos” se
acercaron con cautela. Creo que todo el mundo que estaba en las gradas
observaba el espectáculo con expectación por lo que pudiera suceder.
Troy y
Chad volvieron a reír, esta vez se les unieron Zeke y Jason. Eso me puso de muy
mal humor. ¿Por qué se reían de Justin? ¿Tan infantiles eran? Estaba segura que
fuera lo que fuera que dijo Justin no es para ponerse así. ¡Es insultante!
- ¿Lo estás viendo?
¡Se están riendo de Justin!
- Cálmate Gabriella. No se ríen de él sino con él – dijo Taylor intentando
tranquilizarme.
- Já, ¿lo ves
riendo?
- No, pero tiene
una sonrisa de pillo en su cara que es inconfundible - ¿sonrisa de pillo? Volví
a fijarme y tuve que darle la razón a mi amiga. No se estaba riendo pero sí que
estaba sonriendo - ¡Mira!
Dejé de mirar a
Taylor para volver a concentrarme en lo que ocurría allí abajo. Ahora todos se
habían separado en dos equipos. Troy, Chad, Zeke, Jason y otro chico de su
pandilla cuyo nombre no recuerdo y en el otro lado estaba Justin con 4 chicos
de los “novatos”. De entre ellos reconocí a 2 que sabía seguro que van a clase
con mi hermana. Ellos eran Donnie, un chico bajito de color el cual aparentaba
tener menos edad de la que realmente tenía, y el otro era Jimmy. Más conocido
como “El Hombre Bala”. ¿A qué se debe ese est*úpido nombre? Pues ni idea, el
chico sabrá. Pero ahora estaba claro cuales eran las intenciones de todos. Iban
a jugar una especie de partido. El equipo de Troy contra el equipo de Justin.
- ¿No te parece
emocionante? Estoy segura que en el fondo se están peleando por ti – me dijo
Taylor muy feliz.
- ¿Y eso te gusta
porque…?
- Oh, no. No es que
me guste pero te envidio.
- ¿Envidiarme? – la
miré como si fuera una persona diferente - ¿Por qué me envidiarías?
- Tienes a dos
chicos que están locos por ti. Y cabe resaltar que son un par de bombones –
creo que me sonrojé y eso fue lo que provocó la risa de Taylor – no me estoy
quejando de Chad pues estoy muy feliz con él. Pero siempre te sube el
autoestima saber que dos especímenes como esos se están peleando por ti.
Y tenía razón. De
alguna manera me sentía… emocionada. ¿Ganaría Troy o Justin? Troy es muy bueno,
el mejor del equipo. Por ese motivo es el capitán. Sin embargo no sé como juega
Justin… aunque pude verlo muy rápidamente. ¡Madre mía! Justin Bieber es con
toda seguridad la única persona que puede enfrentarse al implacable Troy
Bolton.
Todos estaban
mirando con atención los movimientos de cada uno. Parecía que estaban bailando.
El partido fue
realmente intenso. Justin era un contrincante muy bueno. Troy lo pasó mal pero logró ganar aunque claro, eso era algo que ya se veía venir. Justin es tan
bueno como Troy pero sus equipos… ese partido estaba desequilibrado. Justin
tenía las de perder pero sin embargo no se quejó en ningún momento.
Mientras
Troy y los chicos celebraban la victoria Justin se acercó a ellos y les
estrechó la mano como buen deportista que sabe perder. No sé yo si vería ese
gesto en Troy a no ser que le obligaran…
No hay comentarios:
Publicar un comentario