Sentía como si
tuviera un taladro en mi cabeza. El dolor era insoportable. ¿Estaba soñando?
No, jamás tuve un sueño tan doloroso. Supongo que existen pesadillas en los
sueños pero no dolor. ¿Entonces? Mi boca tenía un sabor raro como si no hubiera
bebido agua en horas. Quise abrir los ojos pero era como si mi cerebro no
pudiera conectar todos los cables para seguir la orden. Intenté mover los
brazos, las piernas, las manos… nada. ¿Qué estaba pasando? Si estoy durmiendo
deseo despertarme ya. ¿Por qué no me
despierto?
- ¿Cree usted que
despertará pronto? – esa era la voz de mi padre. Entonces sí que estoy
durmiendo.
- Es imposible
saberlo Sr. Montez. Por el momento su hija está teniendo una recuperación
favorable, suponemos que así debe ser - ¿recuperación favorable? ¿Por qué los
oigo si se supone que estoy durmiendo?
- Tranquila amor,
se pondrá bien – oí decir a mi padre. Supuse que estaba consolando a mi madre
pero ¿por qué? ¿Quién se pondrá bien?
De pronto se hizo
el silencio y empecé a sentirme soñolienta. Esto es demasiado raro. Estoy
durmiendo y soy consciente de que estoy durmiendo. Estoy durmiendo y oigo a mi
padre decir que estoy durmiendo. Estoy durmiendo pero aún y así me siento
soñolienta. Qué… me…
Volví a
intentarlo. Volví a intentar despertarme pero nada. ¿Cuánto rato ha pasado
desde la última vez? ¿Por qué no me despierto?
- ¿Quieren que les
traiga algo Srs. Montez? - ¡Justin! ¿Qué narices hacía Justin con mis padres?
- No hijo, estamos
bien – dijo mi padre - ¿pero podrías volver a explicarnos que sucedió?
- Verá yo…
Gabriella estaba conmigo en mi apartamento pero me surgió un imprevisto así que
ella se marchó. Pensé que iba a coger un taxi, pensé… - paró de hablar y algún
que otro recuerdo vino a mi mente. Justin y yo devorándonos en su habitación.
La entrada de Faith. Como prácticamente me echó fuera porque quería hablar con
Justin. Cuando vi la parada del autobús enfrente de su apartamento. El… autobús.
Oh no – después de unos minutos oí sirenas y me asomé a la ventana. Vi que
estaban atendiendo a alguien en medio de la acera pero jamás… yo jamás llegué a
pensar que se trataría de ella. De lo contrario hubiera dejado lo que fuera que
estuviera haciendo y hubiera ido corriendo hacia allí. Siento… esto. Sé que
hicimos más en engañaros durante nuestros encuentros.
- Eso es lo que no
entiendo. Gabriella sabe que me tiene aquí para todo – dijo mi madre – me
podría haber dicho desde el principio que tenía novio.
- Bueno, la verdad
señora es que no llevamos mucho tiempo juntos – me defendió Justin – y
queríamos contárselo. Íbamos a decírselo a principios de Enero pero no teníamos
planeado que se enteraran de esta manera. No así.
- Bueno chico, no
te vengas abajo que lo que menos necesitamos es pesimismo. Los médicos nos han
dicho que se pondrá bien – si hubiera podido hacer algún movimiento estoy
segura de que habría abierto mi boca por la sorpresa. No podía imaginar a mi
padre consolando a Justin. Simplemente no.
- Nosotros vamos a
dar una vuelta, llevo tanto tiempo aquí que me está empezando a resultar una
segunda casa. ¿Te importa quedarte con ella mientras no estamos? – supuse que
mi madre estaba hablando con Justin. ¿Habría alguien más en la habitación?
- No, claro que no.
Yo estaré aquí y si pasa cualquier cosa haré que les avisen – entonces oí la
puerta cerrarse y pese a que no podía mover la mano, noté como alguien me la
agarraba – Preciosa, como no despiertes pronto me vas a escuchar alto y claro.
No sabes lo mal que lo estoy pasando. He visto a gente morir, he matado a gente
con mis propias manos pero te miro a ti, tumbada en esa cama de hospital y…
siento que muero – oh Dios, si pudiera hacer reaccionar a mi cuerpo ahora mismo
estaría asfixiando a Justin con mis besos – pero mientras no te despiertas y
aprovechando que tus padres no están quiero hablarte de lo que me contó Faith.
No entiendo por qué te echó fuera y te dijo que no te incumbía, cuando no es
cierto. Resulta que Alien, él E.T. como tú lo llamas, tiene diferentes planes
contra mí por si alguno le falla no quedarse sin recursos. Y también me contó
que te han estado investigando. Si te soy sincero tampoco me he alarmado pues
sabía que eso iba a pasar. Eres mi novia, nos hemos dejado ver en público,
medio Alburquerque nos ha visto mostrándonos afecto – eso era cierto. Cuando
estaba junto a él no podía resistirme a besarle, abrazarle… hubiese la gente
que hubiese mirándonos – así que no ha sido una sorpresa. Pero desde que Taylor
me llamó para decirme lo que te había ocurrido… - ¡Taylor! Dios mío, este tipo
de cosas la ponen realmente mal. ¿Cómo estará? – no puedo dejar de dar vueltas
a lo mismo. No quiero precipitar las cosas, esto es solo una hipótesis pero me pregunto… me pregunto
si tu accidente con ese coche ha sido casualidad o premeditación.
Desafortunadamente no tengo manera de comprobarlo pero antes de conocerme los
coches no te atropellaban. Y no sé si – no podía seguir escuchándole más sin
poder mostrar algún tipo de reacción. A mí no me haría ninguna gracia hablar
con alguien profundamente dormido. Eso sería como estar hablando con la pared.
Desconecté un
momento de la voz de Justin y concentré todas mis fuerzas en hacer mover algo
de mi cuerpo, aunque sea solo un dedo. Pero me asusté cuando rodeé casi
involuntariamente mis dedos con los de Justin. No estaba enviando esa orden
pero parece ser que mi cerebro actuó por voz propia. O mi corazón.
- Gabriella… - oí a
Justin decir indeciso - ¡Gabriella! ¿Me oyes? ¿Estás despierta? ¿Preciosas
puedes oírme?
- Sssss – intentaba
decirle que sí pero no podía acabar de abrir mi boca. Me volví a concentrar en
el movimiento que tenía que hacer y al fin lo logré – sí.
- Oh jod*dida
mi*erda, abre los ojos preciosa. Hazlo por mí. Hasta que no lo hagas no sentiré
alivio ni verdadera esperanza – intenté hacerlo, por él. Y pese a que después
de ello me sentía muy agotada lo logré. Pude abrir los ojos.
Al principio veía
todo borroso. La luz me estaba cegando. Vi de pronto una cara enfrente de mí.
- ¿Justin? – pregunté
sin saber muy bien si sería él o no.
- Aquí estoy
preciosa, aquí estoy – la vista se me fue aclarando más y más y me sorprendí
cuando noté que ahora podía mover mi cuerpo con mucha más facilidad que antes.
- Justin… -
finalmente mi vista volvió a la normalidad y miré en la profundidad de sus ojos
color miel. Parecía que hacía días que no le veía.
- Te amo – dijo Justin
antes de lanzarse a por un beso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario