Busca lo que no encuentres

martes, 31 de diciembre de 2013

CAPITULO 63

Las vacaciones estaban a punto de terminar y yo no tenía ningún tipo de ganas de volver a clase.


Salí del hospital el 2 de Enero y desde entonces Justin ha venido a casa cada día. Mis padres se han vuelto un poco más sobreprotectores conmigo por lo que prefieren que Justin venga aquí a que yo vaya a su apartamento. Aunque creo que también lo hacen porque si estamos en mi casa no podremos hacer nada… en privado. Espero que esta sobreprotección desaparezca pronto. Quiero a mis padres pero no me gusta este tipo de situación.


- ¿Te duele la pierna?
- ¿Eh? – Justin me sacó de mis pensamientos.
- ¿Te duele la pierna? Porque la estás mirando muy fijamente.
- No, no. Solo estaba pensando en cosas – me miró y entendí su pregunta implícita – estaba pensando en todo lo que había sucedido estos días.
- Sí, todo ha sido muy loco. Pero te prometo que haré lo que sea para averiguar que coj*ones ocurrió con ese maldito coche.
- Déjalo Justin, los accidentes ocurren. No soy ni la primera ni seré la última persona a la que un coche atropellará – repuse con lógica.
- Lo sé, pero tengo un pálpito. Una corazonada. Estoy seguro que ese accidente no fue un accidente y tengo ganas de matar al cabr*ón que te hizo eso.
- No importa Justin. Estoy bien.  Estoy aquí contigo. Estoy viva.
- Por poco.
- Pero lo estoy – le obligué a que me mirara a los ojos y lo besé.








El primer día de clase de este nuevo año no fue diferente a los demás. Creí que los profesores harían alguna actividad extraña, como cuando empezamos el curso el año pasado. Pero no, primer día y faena.

Llegué con Justin lo cual no tenía planeado que cambiara hasta final de curso. Allí me encontré con Taylor y Kelsi en la puerta. Me explicaron que Martha seguía de vacaciones en Alemania y no volvería hasta la semana siguiente. Ojalá yo también estuviera relajándome en algún otro lugar con Justin a mi lado… eso es mejor planazo que ir a clase.

Antes de entrar a clase, Justin fue al lavabo así que yo seguí con mis amigas. Los que ya estaban allí me saludaron y me preguntaron cómo me encontraba después de lo del accidente. Sabía que esa sería la pregunta estrella del día y ya había venido preparada, pero responder lo mismo una y otra vez es cansino.

Me senté en mi pupitre y coloqué mi maleta en el de al lado para guardarle sitio a Justin. Kelsi y Taylor se acercaron a donde me encontraba y continuamos charlando mientras el profe no llegaba.


- ¿Cómo lleváis el anuario? – nos preguntó Kelsi.
- Bien, gracias a Gabriella está muy avanzado. Todavía tenemos que seleccionar fotos y hacer más de este año, pero creo que podremos cumplir el plazo de entrega.
- Sí, Taylor sabe cómo organizar y dirigir una cosa así. Sin duda sería una buena presidenta – todas nos reímos al recordar el sueño de Taylor.
- ¿Y con Justin? ¿Cómo lo llevas?
Bien. Es un amor de chico. ¿Os expliqué lo que me preparó para fin de año?
- Sí y me dio una envidia... – dijo Taylor – pero envidia de la sana. Tú tienes un novio que te prepara cosas así y el mío todavía no se ha dignado a pedirme ir con él al baile.
- Sí te lo ha pedido Taylor – le recordó Kelsi.
- Sí, sí. Me lo ha pedido como 100 veces pero no se lo trabaja. No hace nada especial y no le pienso decir que sí hasta que  no haga algo… algo que demuestre que de verdad le importo.
- ¿Se lo has dejado claro? – la voz de Justin surgió de pronto. Ninguna de las tres habíamos reparado en su presencia.
- ¿El qué?
- Qué deseas que te pregunte para ir al baile de manera más especial. No todos los chicos tienen el mismo sentido del romanticismo que yo – le di un pequeño golpe y él rió – tal vez el pobre chico no sabe qué hacer para que digas que no y se está desesperando.
- ¿Tú crees? – le preguntó Taylor insegura.
- Confía en mí. Conozco más bien poco a Danforth, pero creo que es del tipo que no piensan en que eso del romanticismo también es importante fuera de las películas. Siempre has de tratar a tu novia como una princesa, eso les vuelve locas – Tenía el novio más maravilloso del mundo, así que no me contuve y le abracé y besé enfrente de toda la clase. Justo cuando Troy y Sharpay entraban y detrás de ellos el profesor.

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