Busca lo que no encuentres

lunes, 9 de septiembre de 2013

CAPITULO 12


El sábado me encontraba en casa con mi hermana. Mis padres se habían ido a una reunión con el alcalde y nosotras no quisimos acompañarles. Más que nada porque esas reuniones eran comidas o cenas aburridísimas donde solo se hablaba de política, economía y seguridad. A demás no tenía ganas de ver a Troy, lo único que me apetecía hacer era quedarme en el sofá mirando una película. Pero a mitad de la película Stella bajó completamente arreglada lo que me hizo levantarme de mi lugar.

- ¿Dónde vas?
- Por ahí.
- ¿Vas con papá y mamá a casa del Sr. Bolton?
- ¿De verdad piensas que iría ahí? Mis amigas me acaban de llamar para quedar – me dijo tan tranquilamente mientras ponía las llaves en su bolso.
- Lo siento pero tendrás que decirles a tus amigas que hoy no será posible. Papá y mamá no están por lo que no te han dado permiso y yo estoy a tu cargo. ¿Cómo quedaría enfrente de ellos si te largas ahora?
- Pues te aguantas y te inventas lo que quieras. A mí me están esperando, así que me voy.

Intenté alcanzarla pero se fue corriendo y justo cuando salí de casa ella giró por la esquina calle abajo. Genial, simplemente genial. Ojalá mis padres vengan más tarde que Stella o me las iba a cargar.

Suspirando volví a entrar en casa y me volví a tumbar en el sofá a continuar viendo la película. Pero 5 minutos más tarde mi teléfono sonó y me lo había dejado en la cocina cuando fui a hacer palomitas. Quedaba 15 minutos para el final de la película así que fuera quien fuera la persona que me envió ese mensaje tendrá que esperar.


Una vez terminó la película me levanté y fui hacia allí. Sin poder evitarlo salió un pequeño grito de mi boca cuando vi quien me había enviado ese mensaje.


“Hola Gabriella. Siento el plantón de la otra vez. ¿Te viene bien vernos ahora en ese parque? Estaré por aquí unos 30 minutos más. Si no apareces entenderé que quieres vengarte de mí dándome tú plantón esta vez. Cosa que entendería. Si no vienes pues nos vemos el lunes en clase.
J”


¡30 minutos! Bueno, gracias a mi estupidez solo quedaban ¡15 minutos! ¿Cómo voy a estar duchada y preparada en 15 minutos? Pero sorprendentemente lo estuve. Dejé una nota a mis padres diciéndole que Stella y yo habíamos salido juntas a dar una vuelta porque nos aburríamos en casa y de camino al parque le envié un mensaje a Stella diciéndole que yo también había tenido que salir y le conté la excusa que les dejé a nuestros padres por si vuelven antes que nosotras. Eso nos obligaba a encontrarnos en algún lugar antes de ir para casa y decidimos vernos en 1 hora en el parque donde me dirigía. Digo yo que con 1 hora habrá suficiente, ¿no?


Llegué al parque y vi a Justin mirando hacia la fuente que había justo en el centro. Tímidamente me acerqué a él y notando mi presencia se giró y me encaró. Yo me paré de repente y nos quedamos mirando por unos segundos. Cuando él esbozó una sonrisa yo me sentí más segura y continué avanzando hacia él. Una vez estuve enfrente suyo nos saludamos con un simple “hola” y él sin previo aviso se inclinó y me besó la mejilla. Me derretí con ese simple gesto.

- ¿Nos sentamos en ese banco?
- Claro – contesté un poco aturdida. Solo había hablado con él en 2 ocasiones por lo que su voz me pilló un poco por sorpesa pese a haberla escuchado antes. Una vez sentados Justin iba a hablar hasta que alguien conocido se nos acercó.
- Vaya, Gabriella ha aparecido.
- Uhm… hola esto… ¿Izzy Twist?
- Twizzy. ¿Recuerdas? Mis amigos me llaman Twizzy y a ti te concedí ese gran honor cuando nos conocimos.
- Tío, yo tardé un buen tiempo en poder llamarte Twizzy ¿y a ella se lo permites desde la semana pasada?
- No – y negó con su cabeza – se lo permito desde que nos conocimos y eso fue mucho antes.

Eso pilló totalmente desprevenido a Justin. Creo que su amigo no le habló de nuestro encuentro. ¿Justin creía que lo había conocido la semana pasada?

- ¿Por qué no sabía nada de eso?
- Porque creí que te pondrías celoso si te dijera que había conocido a tú chica y había hablado con ella – dijo Twizzy con una nota de suficiencia. Yo me sonrojé muchísimo. ¿<<tú chica>>? ¿De qué iba eso? – Mírala. Tú chica se ha sonrojado ¡Jajaja!
- Twizzy, no es mi chica todavía. No la asustes con esas cosas - ¿Todavía? ¿De qué iba todo eso?
- Bueno Gabriella, ¿te apetece que hagamos algo?
- ¿Los 3?
- Si yo estorbo no hay problema. Yo me largo a buscar a alguna churri por ahí y así os dejo intimidad si sabeis a lo que me refiero – y movió sus cejas de una manera muy graciosa así que no me pude contener. Enseguida Twizzy recibió una colleja de parte de Justin.
- Deja de decir esas cosas. Al final la vas a asustar de verdad y te tendré que dar una paliza por ello.
- Vale, vale bro. Lo siento. ¿Entonces qué hago? ¿Me voy?
- No, no. Puedes quedarte – me daba pena el pobre chico. Mentiría si dijera que no quiero pasar tiempo a solas con Justin para conocernos mejor pero cuando lo miré vi que él realmente quería que su amigo se quedara así que no había otra opción.
- Ok. ¿Puedo proponer ir a comprar un helado?
- Voto la propuesta de Twizzy pero las damas deciden. ¿Qué te apetece hacer Gabriella?
- Hmm… sí, un helado estará bien.

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