Busca lo que no encuentres

sábado, 21 de septiembre de 2013

CAPITULO 19

TWITTER (¡¡doy follow back si me lo pides!!)
FACEBOOK (dentro de unos cuantos capítulos este Facebook estará directamente conectado con la novela)



No sé cuantas horas habían pasado pero yo seguía en mi cama, con Justin y completamente desnuda. Él también. Tenía su brazo derecho rodeándome por los hombros. Mi cabeza estaba reposando en su pecho al igual que mi mano derecha. Mi brazo izquierdo hacía contacto con su lado derecho y su mano izquierda no paraba de darme lentas y suaves caricias por mi brazo derecho. Si me pidieran una descripción de lo que es el paraíso, estoy muy segura que describiría este momento. No me arrepentía de lo que habíamos hecho. Fue mi primera vez y no podía pedir una mejor primera vez ni un mejor chico a quien entregarle mi virginidad. Todo fue perfecto, Justin lo hizo perfecto. El recordar como me había tratado en todo momento hizo que las lágrimas fluyeran en mis ojos. Por suerte conseguí de nuevo que no se derramaran. Lo último que quería era que Justin me viera llorar y se preocupara de tal modo que este mágico momento quedaría destrozado.

- Preciosa, creo que deberías ducharte y yo vestirme – dijo acercando su boca a mi cabello para dejar un suave beso.
- ¿Eso por qué?
- Porque por suerte tus padres no han regresado para comer. Tampoco tu hermana. Y tú deberías ducharte ya que tienes un aspecto de recién follada que me pone muchísimo. A demás debes comer algo, y para eso tendrás que vestirte – y dijo todo eso como si lo dijera cada mañana.
- Vale papi.
- Uh, no vayas ahí preciosa. Te aseguro que si fuera tu papi esta situación se vería extremadamente mal – reí, no podía evitarlo.

Me levanté llevando la sábana conmigo. Me daba vergüenza pasearme desnuda pese a que él ya me había visto tal y como Dios me trajo al mundo. Lo bueno de que estuviéramos cerca del invierno era que había más de una capa en la cama, por lo que Justin no quedó completamente desnudo.

Debajo la ducha me relajé. Sentía molestias ahí abajo, pero supongo que eso es algo completamente normal. Repasé por enésima vez todo lo que había sucedido. Desde que Justin entró por mi balcón hasta que lo dejé en la cama y el volver a mis recuerdos de hace unos minutos me inquietó. En ningún momento le dije que mis padres y mi hermana no estaban en casa. Es más, jamás le dije que vivía con mis dos padres ni que tenía una hermana. Bien podría ser hija de padres separados y no tener ningún hermano. ¿Cómo demonios supo eso?

Decidí que al salir de la ducha se lo preguntaría y así lo hice. Ya estaba vestido cuando entré de nuevo en la habitación y pude comprobar a que se refería con lo de tener un <<aspecto de recién follada>>, aunque en su caso sería “follado”. En fin, no quería distraerme con otras cosas y le pregunté directamente sobre ello.

- Ya te dije que estoy jodido preciosa. Sé demasiadas cosas, algunas que no debería saber. Lo siento si eso te incómoda. Sé sobre tu hermana porque la vi en el instituto, sois idénticas aunque ella se ve mucho más joven que tú. Debido al parecido descarté otras posibilidades – dijo como si de Sherlock Holmes se tratara – y lo de tus padres… yo solo quería saber un poco más de ti así que me informé.

No sabía si pensar que eso era dulce o pensar que era muy escalofriante. Seguramente lo hizo con buenas intenciones pero que me aspen si no es un poco terrorífico el saber que alguien buscó información sobre ti. Pero confiaba en él, sus razones tendría. A demás no hay nada malo en mí pasado de lo que deba avergonzarme o asustarme.

- Siento si eso te incomoda. No era mi intención que te sintieras así – se disculpó de inmediato. Me daba la impresión que pasaba todo el rato disculpándose por algo y me sentí mal.
- No, tranquilo. Creo que lo comprendo, no importa. ¿Pero como sabes que no están en casa?
- ¿De verdad lo preguntas? Eras virgen, Gabriella. Esa fue tu primera vez y debo admitir que fue mi mejor experiencia. Simplemente dudo muchísimo que quisieras hacerlo con alguien de tu familia cerca – me sonrojé.

<<Eras virgen>>. Sí, lo era pero ya no lo soy más. De alguna manera me sentía diferente, me sentía más mujer. Como si hubiera crecido en unas horas. Y él tenía razón. Seguramente si mi hermana o mis padres hubieran estado en casa yo no me hubiera lanzado y seguiría siendo virgen. Les agradecí mentalmente que se hubiesen ido.


Justin se fue unos minutos más tarde y gracias a Dios que decidió irse en ese momento. Mis padres llegaron 5 minutos después de que él se fuera. No podía ni imaginarme lo que hubiera pasado si mis padres hubieran entrado en mi habitación y me hubieran encontrado sola con Justin. Porque sí, mis padres tienen la extraña manía de ir a mi habitación cuando volvían a casa. Si por lo menos llamaran a la puerta… pero como ellos siempre decían: <<Esta es nuestra casa jovencita. Estás viviendo bajo nuestro techo hasta que seas mayor de edad. Si nos apetece entrar en tu habitación cuando nos venga en gana lo haremos>>. 
Sí, así eran ellos. Tenía el consuelo que sería mayor de edad muy pronto pero eso tampoco cambiaría nada. Seguiría viviendo bajo su techo, es decir, bajo sus normas. Sin privacidad.

1 comentario: