Busca lo que no encuentres

jueves, 12 de septiembre de 2013

CAPITULO 14

Para los que me conocen de mi novela "Amor Y Odio" publicada en Univisión, ya saben que me gusta mezclar la ficción y la realidad. Así que en más de una ocasión os encontrareis fotos y vídeos para hacer más real y más entretenida la novela :)



Creo que nunca en mi vida me había sentido más estúpida. Estúpida por pensar que las cosas serían diferentes ahora. No solo no hablé con Justin el lunes ni ningún otro día de esa semana, si no que ¡no apareció! Justin no asistió esa semana a clases. ¿Por qué? ¿Era por mí? ¿Tan mal se lo pasó el sábado que incluso se saltaría las clases solo para no verme? Eso me dejó realmente cabreada. Con él, conmigo y con todo el mundo que se me acercara. Supongo que por eso todos decidieron mantener las distancias conmigo temporalmente. Taylor era la única que sabía todo lo que estaba pasando por mi mente y mi vida. Ella era mi mejor amiga, mi mayor confidente. En otro tiempo mi hermana y mi madre también hubieran formado parte de ese equipo pero ya no. Lo hacían hasta que descubrí que mamá se lo explicaba todo a papá cuando yo siempre pensé que se lo guardaba para ella y para mí. Si se lo hubiera querido explicar a mi padre lo hubiera hecho. No tenía por qué explicarle nada de lo que yo le había contado. Y mi hermana hacía lo mismo pero con sus amigas. No lo supe hasta que algunas de ellas, cuando se quedaban alguna noche en casa, dejaban escapar algún que otro comentario sobre algo que me había pasado y que le había contado a mi hermana. Desde esos momentos dejé de confiar en ellas de esa manera.

- ¡Mátame! – gritó Taylor sin previo aviso.
- Aunque en algunas ocasiones lo haría, no tengo intención de llevarlo a cabo. ¿Qué te ocurre?
- Mi nivel de estrés está llegando a niveles insospechados.
- ¿Por qué? – la verdad es que no tenía ni idea de lo que me estaba hablando.
- ¿Sabes que pidieron gente para hacer el anuario? – asentí – pues yo decidí apuntarme. Pensé que estaría bien ya que soy del último curso y los anuarios siempre son como… recuerdos para los alumnos que se están a punto de graduar. A demás otras personas de otros cursos decidieron participar también.
- No le veo el problema…
- El problema es que esas otras personas que me ofrecieron su ayuda, ahora me la han quitado. Todos me han dado un montón de excusas para llegar a la conclusión que por a) o por b) no pueden continuar con el anuario. Y ahora estoy sola haciéndolo todo. Te juro que no aguanto más.
- Tal vez me arrepienta luego pero si necesitas ayuda, yo puedo ayudarte.
- ¿De verdad? – me preguntó Taylor poniendo cara de cachorrito. Odio cuando pone esa cara porque entonces nunca puedo decir que no.
- De verdad. Te ayudaré.
- ¡Genial! Pues necesito que vengas conmigo.
- ¿A dónde?
- Dijiste que me ibas a ayudar, ¿no? Tengo un montón de fotos nuestras muy viejas y tengo que seleccionar unas cuantas para poner en el anuario.
- ¿Pero ha de ser ahora?
- Ahora – y cogiéndome del codo me arrastró por el pasillo.

Llegamos a una sala en la que nunca antes había estado. Se podía ver montones de cajas, ordenadores, hojas, fotos, recortes y demás. Parece que haya pasado un terremoto por el lugar o algo así. Empecé a mirar las fotos que había encima de una larga mesa en vertical que ocupaba casi toda la sala. No pude evitar reírme ya que algunas eran de nuestro primer año en el instituto. ¿De verdad éramos así? Madre mía, sentía vergüenza de mí misma ¡Jajaja!

- Bien. ¿Ves ese montón de ahí? – señaló las fotos que estaba mirando – pues tenemos que escoger con cuál nos quedamos.
- ¿Cuántas han de ser?
- No hay límites. 5, 10 o 15. No importa pero deben ser fotos aceptables para el anuario.

Cogí una foto en la que salíamos Taylor y yo. Dios, éramos enanas. Se la enseñé y también rió 



Luego vi otra de Taylor, Sharpay y yo. Sí, sin duda esas fotos eran realmente viejas. Casi ni recuerdo los días en que todos estábamos unidos. Los días en que Sharpay todavía no había cambiado nada. Cuando Sharpay era de mis mejores amigos junto a Taylor y Zac 







- ¿Cómo ha cambiado todo en tan poco tiempo?
- ¿Cómo? Gabriella, sabes la respuesta tan bien como yo. Sharpay.
- Lo sé pero… no sé qué  pasó.
- Otro nombre. Troy.
- ¿De verdad crees que todo estos cambios han sido por eso?
- No lo creo, lo sé y tú también. ¿A qué viene estas dudas?
- No son dudas. – dejé esas fotos y cogí una en la que salía con Troy y Sharpay 



- Éramos mejores amigos. Ahora Sharpay y yo no nos podemos ni ver y Troy… bueno, con Troy todo es raro.
- Sí, la verdad es que fueron tiempos bonitos.

Taylor me pasó un par de fotos de una excursión a la nieve que hizo con Sharpay y Chad 




- He de reconocer que hacíais una buen pareja – dijo Taylor mientras me pasaba otras fotos en las que salía con Troy. En esos días estábamos juntos y yo de verdad creía que todo era perfecto, como en un cuento de hadas.




- Mira, los “chicos del básquet”.
- Me acuerdo que odiaban ese apodo porque decían que era demasiado cutre ¡Jajaja! – dije riendo mientras miraba la foto que Taylor me dio.


– Y estas son de cuando decidieron apoyar el club dramático escribiendo un mensaje en sus camisetas ¡Jajaja! - le pasé las dos fotos que encontré.



- Ellos también hacían o hacen buena pareja, ¿verdad? – le enseñé las fotos a Taylor 




- No opino igual – me cogió las fotos y las tiró encima la mesa sin ningún reparo – mira, ellos son como nosotras. Mejores amigos hasta el final.



- Y no puedo entender como Sharpay y Ryan son hermanos. ¡Y gemelos! Ryan no se parece en nada a la bruja de su hermana.
- La genética puede hacer a dos personas iguales pero eso no significa que su manera de ser sea igual también.








- No le quedaba mal del todo el cabello moreno, ¿verdad?
- Cierto. A demás le hacía menos parecido a la bruja – no pude evitar suspirar - ¿Qué?
- Te recuerdo que una vez fue nuestra mejor amiga.
- Lo sé pero todo se fue al diablo cuando ella y Troy se pasaron de listos.
- A veces me gustaría volver atrás en el tiempo y viendo estas fotos de todos juntos… éramos realmente felices. No había ningún tipo de problemas entre nosotros.
- Amiga, el destino es el que decide lo que hacer. Si ha ocurrido esto, es por un motivo – sentenció Taylor y en el fondo sabía que tenía razón.








- Es una pena que se jubilara el señor Morrison. Era un buen profesor. Recuerdo que nos hicimos la foto durante su despedida...
- ¡Mira Gabriella! Esta es de cuando Kelsi aún no había venido a East High. Fue la mejor sustituta de Sharpay que podríamos haber encontrado.



- Es cierto. Kelsi es un sol. ¿No hay ninguna foto en la que salga ella?
- No. Casi todas son de los primeros cursos y Kelsi vino más tarde… espera. Creo que vi una que se hizo durante una clase. A ver… sí, aquí está.



- No creo que le haga mucha gracia que pongamos esa foto...
- No, sin duda nos acabaría matando.
- Pero tenemos que poner esta foto. Es hermosa y salimos casi todo el grupo de amigos. Solo faltan Ryan y Zeke.



- Ahí parece que Sharpay y tú esteis peleando por Troy. ¿Quien iba a decir que eso iba a acabar pasando? - negó con la cabeza mientras cogía las fotos que habíamos seleccionado y las apartaba a un lado - Bueno, creo que por hoy ya hemos hecho bastante. Realmente aprecio tu ayuda Gabriella.
- ¿Para qué están las amigas? – sonriendo nos abrazamos. Taylor siempre ha estado ahí para mi y yo voy a estar ahí para ella. Taylor ya estaba a punto de irse pero por el rabillo del ojo vi una foto en la que salíamos con quienes eran nuestros novios en ese entonces – mira Taylor, ¿recuerdas este día?



- ¿Cómo olvidarlo? Hacía 1 semana que estaba saliendo con Chad y los chicos después de uno de sus partidos nos sorprendieron con una rosa. Luego nos hicimos una foto y apareció este chico que aún hoy en día no sé quien es – las dos nos pusimos a reír – no, es enserio. No tengo ni idea de quien era.
- Yo tampoco. Diría que era primo de Troy o algo así. De todos modos si ignoramos a ese chico la foto es muy bonita.
- Llámame egoísta pero me gustaría que tú y Troy volvierais a estar juntos para volver a hacer cosas como las de antes.
- ¿Citas dobles?
- Por ejemplo. Estaba realmente bien.
- Sí… era divertido. Quiero muchísimo a Troy, sabes eso. Pero lo que ocurrió… lo qué me hizo… fue duro.
- Lo sé. Yo pasé de ser muy amiga suya a ignorarle y a mirarle de mala manera. ¿Sabías que más de una vez mantuve a Chad ocupado para que no pudiera ir con Troy? Era como mi pequeña venganza por hacerte daño.
- ¡Jajaja! Sí, es cierto. Vosotros dos eráis muy amigos y aún hoy lo seguís siendo.




- No tanto como antes. Chad siempre me está pidiendo que lo olvide pero si alguien hace daño a mi mejor amiga, es como si me hicieran daño a mí.

No pude evitar abrazarla. Es muy difícil encontrar una amiga como ella. Muy difícil. Cogí una última foto antes de irnos. Me la quedé mirando por un rato. Eso fue un par de días antes de saber lo que estaba ocurriendo de verdad con Troy y Sharpay.




- Venga va, deja eso. Tú ya te has rayado recordando lo que ocurrió y ambas nos hemos puesto sentimentales recordando los viejos tiempos. Y a demás tenemos clase en 2 minutos. No sé tú pero yo no quiero llegar tarde.


Dejé la foto y nos fuimos corriendo a nuestra siguiente clase.

No hay comentarios:

Publicar un comentario