Busca lo que no encuentres

martes, 10 de septiembre de 2013

CAPITULO 13


Una vez en casa me puse a repasar lo que había sucedido.
 
Fuimos a por nuestros helados y fue entonces cuando empezamos a hablar. Fueron cosas triviales. Películas, series de televisión, libros… me preguntaron por mi vida y yo les hablé de mis padres y mi hermana. Intenté hacer lo mismo con ellos pero no dijeron mucho. Se callaban casi todo y yo sabía que no debía presionarlos. Ellos no lo hicieron para que les contara cosas de mi vida. Fui yo la que decidí qué contarles y qué no. Aunque viendo lo que ellos me habían contado… tal vez debería haberme callado alguna cosa. Ahora ellos sabían más de mi que yo de ellos.

Twizzy parecía un buen amigo. Le tenía mucho aprecio a Justin y Justin a él. Se notaba que se llevaban muy bien y parecía leal. Pero seguía teniendo algo que me daba mal sabor de boca, como si hubiera algo más detrás de su apariencia. Y sin casi percatarme me encontré deseando que se fuera. Que nos dejara solos a Justin y a mí. Realmente quería estar a solas con Justin, ese pensaba que era el plan antes de llegar al parque y verlos.

Al final Twizzy se quedó hasta que fue hora de despedirse. Ese sí que fue un momento incómodo. ¿Qué debía hacer? No le conocía lo suficiente ni teníamos tanta confianza para abrazarnos a modo de despedida, pero sin embargo estaba deseando hacer eso. Y con 2 besos… bueno, eso era un poco frío. Así que nos encontrábamos parados, uno en frente del otro. Nos mirábamos a los ojos pero ninguno hacía nada. Ninguno se movía. Al final Twizzy dio el primer paso y me envolvió con sus brazos. Pasaron dos cosas. La primera es que estaba en shock. No me acababa de sentir del todo comoda entre sus brazos y no me esperaba en absoluto que Twizzy hiciera eso. Y lo otro que ocurrió fue que oí un leve gruñido salir de Justin aunque no estaba muy segura de si fue mi imaginación.

Cuando me soltó nos dijo que se iba a llamar a alguien y dejó soltar un <<así teneis tiempo para despediros como Dios manda, tortolitos>>. Mi boca se abrió por inercia después de esa frase final que Twizzy dijo con total naturalidad. Justin lucía incómodo. Genial. Este tenía que ser uno de los momentos más incómodos y violentos de mi vida.

- Bueno… gracias por venir Gabriella, y por no darme plantón como yo hice contigo – dijo Justin acercándose un poco más a mí – de verdad lo siento por ello pero me surgieron un par de problemas que debía solucionar.
- No importa, está bien. Hoy me lo he pasado muy bien.
- Sí, yo también…

Y ahí estaba de nuevo. El incómodo silencio que iba y venía entre los dos. Entonces acercándose creí que me iba a abrazar al igual que Twizzy pero no lo hizo. Rodeó mis hombros con su brazo y me acercó un poco a su cuerpo. Acercó su boca a mi frente y me dio un leve beso. Sus labios permanecieron en mi frente unos segundos más de lo normal hasta que se separó y mirándonos a los ojos me dijo adiós. Bueno, en realidad dijo <<nos vemos el lunes>> pero es lo mismo.

Después de eso Justin se fue sin girarse para volver a mirarme y empujando a Twizzy, quien seguía al teléfono, se fue por el sentido contrario a mi casa. ¿Qué demonios acababa de pasar? Esa tenía que ser la despedida más rara y dulce que había experimentado en toda mi vida. Me econtré sonriendo como una tonta mientras regresaba a casa hasta que me acordé de Stella. La llamé mientras volvía al parque. Había pasado más de la hora que habíamos acordado pero ella no me llamó ni nada. Tardó unos 10 minutos en llegar y cuando entramos en casa nuestros padres ya estaban allí y nos sonrieron cuando nos vieron juntos. Había colado.
 
Y aquí estaba yo ahora. Tumbada en mi cama pensando en Justin, en lo qué habíamos hablado y en como se había despedido de mí. Estoy segura que si Twizzy no hubiera estado ahí con nosotros todo hubiera sido mejor y más íntimo, más serio. Pero bueno, supongo que Justin es de los que se ponen nerviosos en una primera cita y necesitaba a su amigo para que su presencia le diera el apoyo suficiente para enfrentarse a mí. ¿Enfrentarse a mí? Yo no muerdo. En fin, ya estaba contando las horas, los minutos y los segundos hasta el lunes. No podía esperar a volver a verle. ¿Las cosas cambiarían? Estoy segura que él al igual que yo ha notado el cambio en nuestra relación. Ahora nos conocemos mejor, ahora somos más cercanos. No hay motivo alguno para que me siga evitando en el instituto, ¿no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario