Busca lo que no encuentres

lunes, 16 de septiembre de 2013

CAPITULO 16

Lunes. Pillé a Justin mirándome en más de una ocasión durante todo el día en el instituto. ¿Se acercó? No.

Martes. Sucedió lo mismo que el lunes. Lo pillé mirando más de una vez y en una ocasión lo vi dirigiéndose hacia mí durante el almuerzo, en un momento en el que me había quedado sola. Pero en cuanto vio que Taylor se me acercaba dio media vuelta y se marchó.

Miercoles. Pensé que sería lo mismo pero esta vez me sorprendió. Ya habíamos acabado las clases ese día y yo estaba en mi taquilla guardando unos libros y cogiendo otros. La gente ya se había ido y casi no quedaba nadie en el pasillo. Después de cerrar la taquilla me giré para irme y me encontré a Justin parado enfrente de mí. Obviamente pegué un bote por el susto. ¿Por qué los chicos siempre hacen eso? Aún recuerdo que me pasó lo mismo con Troy el primer día de clases.

- Hola Gabriella.
- Justin.

Nos quedamos en silencio pero no era culpa mía. El que tenía que hablar era él, no yo. Yo ya tenía en mente mi respuesta pero necesitaba su pregunta.

- Esto… Twizzy me dijo que habló contigo el viernes – se veía realmente nervioso.
- Sí, lo vi. Tenía un mensaje que darme o algo así.
- Sí. Justamente de eso venía a hablarte. Él también me entregó tú mensaje y yo… me gustaría saberlo.
- ¿Saber el qué?
- Ya sabes.
- No, no lo sé. Dime Justin, ¿Qué tengo que saber? – le puse más nervioso, lo pude notar. Pero quería que él me hiciera la misma pregunta que Twizzy me hizo de su parte.
- A ti… tú… ¿estás interesada en mí?
- ¿Interesada? No entiendo a lo que te refieres.
- Vamos Gabriella. No me hagas esto – murmuró mientras llevaba una mano a su cabello – Me gustaría saber si quieres ser algo más que mi amiga.
- ¿Cómo tú mejor amiga?
- Sabes que eso no es a lo que me refiero. Por favor, solo dilo. No me pongas en más aprietos.
- Está bien. ¿Por qué me ignoras?
- ¿Eh? – Mi pregunta le pilló con la guardia baja. Estaba claro que no se esperaba eso – No te ignoro.
- Sí, lo haces. Pasamos una agradable tarde juntos y después ni me hablas ni me miras. Ni siquiera me dices “hola” cuando nos cruzamos.
- Gabriella, es por tu bien.
- ¿Mi bien? Disculpa pero no entiendo por qué el ignorarme es algo que me hará bien.
- Todo es muy complicado – dijo mirando a un lado y al otro. Estábamos completamente solos – dame una oportunidad. Acepta salir conmigo y así te lo podré explicar todo. Te explicaré por que crees que te ignoro aunque te aseguro que no lo hago. Ahora mismo tú eres la única razón por la que estoy en East High.
- ¿Qué? – vale. Antes le había confundido yo a él. Esta vez él fue el que me confundió a mí - ¿Qué quieres decir?
- Todo a su tiempo. Pero por favor, realmente estoy muriendo por saber
- Sí, Justin. Me gustaría tener algo contigo.

Se quedó mudo y quieto durante unos largos segundos. ¿Tal vez creía que le iba a decir que no? Es posible. Ni siquiera yo misma sé por qué he aceptado. ¿Por la novedad? ¿El misterio? ¿Ese peligro que se siente a su alrededor? No soy persona que da su confianza a cualquiera, y menos a gente que no conozco pero con Justin es como si lo conociera y eso me asusta bastante, más que su amigo Twizzy.

- ¿Hablas en serio?
- Sí.
- ¿Cómo? – dijo en un susurro que casi no pude ni oír.
- No te entiendo – llegados a este punto me había perdido.
- ¿Cómo es posible que alguien como tú, quiera estar con alguien como yo? – yo tampoco tenía una respuesta a eso así que sacudí mis hombros con indiferencia.
- Bueno…

De pronto los pocos metros que nos separaban desaparecieron. Justin estaba muy cerca de mí. Notaba su aliento en mi cara y maldición, olía a menta. Pensé que me iba a besar. En ese momento me di cuenta que anhelaba ese beso más que nada. Y lo hizo pero no  como yo esperaba. Me besó pero en mi sien, no en los labios. Solté un pequeño gemido de protesta y él rió dándose cuenta de a donde se dirigían mis pensamientos.

- Lo siento. Realmente quiero besarte pero no puedo hacerlo ni aquí ni ahora. En realidad no deberíamos estar hablando en el pasillo - ¿y por qué no? No lo entendía y no sabía si llegaría a hacerlo – ve a casa Gabriella. En un par de horas te llamaré y nos reuniremos en el parque o donde sea. No creo que sea capaz de aguantar hasta mañana.

Yo tampoco sería capaz. Asentí y él me dejó ver una de sus sexis sonrisas. Se volvió a inclinar y me volvió a besar en la sien pero esta vez sus labios permanecieron en contacto con mi piel más tiempo de lo normal.
Sin decir nada más se dio media vuelta y se fue. En unas horas lo volvería a ver de nuevo y saciaría mi sed de sus besos. ¿Serían dulces? ¿O apasionados? Hmm… realmente quería descubrirlo. Durante toda mi vida solo había besado a Troy y debo decir que todos y cada uno de esos besos fueron especiales. ¿Sería así siempre? ¿Todos los besos son bonitos y especiales? No tenía ni idea pero estaba convencida que con Justin así sería.

1 comentario: