TWITTER (¡¡doy follow back si me lo pides!!)
FACEBOOK (dentro de unos cuantos capítulos este Facebook estará directamente conectado con la novela)
No sé cuantas
horas habían pasado pero yo seguía en mi cama, con Justin y completamente
desnuda. Él también. Tenía su brazo derecho rodeándome por los hombros. Mi
cabeza estaba reposando en su pecho al igual que mi mano derecha. Mi brazo
izquierdo hacía contacto con su lado derecho y su mano izquierda no paraba de
darme lentas y suaves caricias por mi brazo derecho. Si me pidieran una descripción
de lo que es el paraíso, estoy muy segura que describiría este momento. No me
arrepentía de lo que habíamos hecho. Fue mi primera vez y no podía pedir una
mejor primera vez ni un mejor chico a quien entregarle mi virginidad. Todo fue
perfecto, Justin lo hizo perfecto. El recordar como me había tratado en todo
momento hizo que las lágrimas fluyeran en mis ojos. Por suerte conseguí de
nuevo que no se derramaran. Lo último que quería era que Justin me viera llorar
y se preocupara de tal modo que este mágico momento quedaría destrozado.
- Preciosa, creo
que deberías ducharte y yo vestirme – dijo acercando su boca a mi cabello para
dejar un suave beso.
- ¿Eso por qué?
- Porque por suerte
tus padres no han regresado para comer. Tampoco tu hermana. Y tú deberías
ducharte ya que tienes un aspecto de recién follada que me pone muchísimo. A
demás debes comer algo, y para eso tendrás que vestirte – y dijo todo eso como
si lo dijera cada mañana.
- Vale papi.
- Uh, no vayas ahí
preciosa. Te aseguro que si fuera tu papi esta situación se vería extremadamente mal – reí, no podía evitarlo.
Me levanté
llevando la sábana conmigo. Me daba vergüenza pasearme desnuda pese a que él ya
me había visto tal y como Dios me trajo al mundo. Lo bueno de que estuviéramos
cerca del invierno era que había más de una capa en la cama, por lo que Justin
no quedó completamente desnudo.
Debajo la ducha
me relajé. Sentía molestias ahí abajo, pero supongo que eso es algo
completamente normal. Repasé por enésima vez todo lo que había sucedido. Desde
que Justin entró por mi balcón hasta que lo dejé en la cama y el volver a mis
recuerdos de hace unos minutos me inquietó. En ningún momento le dije que mis
padres y mi hermana no estaban en casa. Es más, jamás le dije que vivía con mis
dos padres ni que tenía una hermana. Bien podría ser hija de padres separados y
no tener ningún hermano. ¿Cómo demonios supo eso?
Decidí que al
salir de la ducha se lo preguntaría y así lo hice. Ya estaba vestido cuando
entré de nuevo en la habitación y pude comprobar a que se refería con lo de
tener un <<aspecto de recién follada>>, aunque en su caso sería
“follado”. En fin, no quería distraerme con otras cosas y le pregunté
directamente sobre ello.
- Ya te dije que
estoy jodido preciosa. Sé demasiadas cosas, algunas que no debería saber. Lo
siento si eso te incómoda. Sé sobre tu hermana porque la vi en el instituto,
sois idénticas aunque ella se ve mucho más joven que tú. Debido al parecido
descarté otras posibilidades – dijo como si de
Sherlock Holmes se tratara – y lo de tus padres… yo solo quería saber un poco
más de ti así que me informé.
No sabía si
pensar que eso era dulce o pensar que era muy escalofriante. Seguramente lo
hizo con buenas intenciones pero que me aspen si no es un poco terrorífico el
saber que alguien buscó información sobre ti. Pero confiaba en él, sus razones
tendría. A demás no hay nada malo en mí pasado de lo que deba avergonzarme o
asustarme.
- Siento si eso te
incomoda. No era mi intención que te sintieras así – se disculpó de inmediato.
Me daba la impresión que pasaba todo el rato disculpándose por algo y me sentí
mal.
- No, tranquilo.
Creo que lo comprendo, no importa. ¿Pero como sabes que no están en casa?
- ¿De verdad lo
preguntas? Eras virgen, Gabriella. Esa fue tu primera vez y debo admitir que
fue mi mejor experiencia. Simplemente dudo muchísimo que quisieras hacerlo con
alguien de tu familia cerca – me sonrojé.
<<Eras
virgen>>. Sí, lo era pero ya no lo soy más. De alguna manera me sentía
diferente, me sentía más mujer. Como si hubiera crecido en unas horas. Y él tenía razón. Seguramente si mi hermana o mis padres hubieran
estado en casa yo no me hubiera lanzado y seguiría siendo virgen. Les agradecí
mentalmente que se hubiesen ido.
Justin se fue
unos minutos más tarde y gracias a Dios que decidió irse en ese momento. Mis
padres llegaron 5 minutos después de que él se fuera. No podía ni imaginarme lo
que hubiera pasado si mis padres hubieran entrado en mi habitación y me
hubieran encontrado sola con Justin. Porque sí, mis padres tienen la extraña
manía de ir a mi habitación cuando volvían a casa. Si por lo menos llamaran a
la puerta… pero como ellos siempre decían: <<Esta es nuestra casa
jovencita. Estás viviendo bajo nuestro techo hasta que seas mayor de edad. Si
nos apetece entrar en tu habitación cuando nos venga en gana lo
haremos>>.
Sí, así eran ellos. Tenía el consuelo que sería mayor de edad
muy pronto pero eso tampoco cambiaría nada. Seguiría viviendo bajo su techo, es
decir, bajo sus normas. Sin privacidad.
Ame los capitulos
ResponderEliminarSiguela pronto
Cuidate
Att: andrea